miércoles, 4 de febrero de 2015

MONOGRAFÍAS DE INVESTIGACIONES 5°AÑO 2014


EL BIEN COMÚN ECONÓMICO
BOSCHI, MICAELA
CHIANETTA, JULIAN

Introducción


“El bien común abarca el conjunto de aquellas condiciones de la vida social, con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección.” Juan XXIII [1]
 
  En este trabajo, se tratará el concepto de bien común desde el punto de vista económico considerando los problemas económicos a nivel mundial generados por el capitalismo.
Hemos elegido este tema ya que nos parece una problemática importante a escala mundial, que afecta a millones de personas.
Objetivo:
El propósito de este trabajo es concientizar al lector acerca de como se puede lograr un mejor desarrollo de una economía sostenible a partir del bien común donde las personas no resulten perjudicadas.  
Hipótesis
El sistema capitalista es un sistema injusto en donde un pequeño grupo de personas se enriquecen a costa de que un gran número se perjudique. Creemos que una posible solución a las injusticias sociales de este sistema es aplicar la denominada “economía del bien común”.

 índice


Capitalismo: Explotación del hombre por el hombre…………..Página 2
Un sistema contradictorio……………………………………………………Página 3 y 4
Crisis económica en argentina……………………………………………..Página 5 y 6
Posibles soluciones al capitalismo como problemática……….Página 6 y 7
Hipótesis……………………………………………………………………………..Página 7
Conclusión…………………………………………………………………………..Página 7
Notas…………………………………………………………………………………..Página 8
Bibliografía………………………………………………………………………….Página 8

 

Capitalismo: explotación del hombre por el hombre

La economía capitalista arraiga de tiempos remotos desde la época del feudalismo, sin embargo, se instauró definitivamente en el mundo durante el siglo XX, cuyo máximo representante es Estados Unidos. Se caracteriza por el lucro continuo, bajo costos de mano de obra, competitividad empresarial, consumismo, oferta y demanda y la búsqueda del máximo beneficio. Como consecuencia de este sistema, se desarrolló el fenómeno “explotación del hombre por el hombre”
 Apropiación gratuita por parte de quienes poseen los medios de producción, del fruto del trabajo adicional y, a veces, de parte del trabajo necesario de los productores directos. La explotación del hombre por el hombre surgió como resultado del desarrollo de las fuerzas productivas, de la división social del trabajo, de la propiedad privada y de la división de la sociedad en clases antagónicas: dueños de esclavos y esclavos. El carácter de las relaciones de producción dominantes en la sociedad determina las distintas formas de explotación durante la historia:
1.     La explotación esclavista se basa en la propiedad de los esclavistas sobre los medios de producción y sobre el propio trabajador: el esclavo.
2.     La explotación feudal, se basaba en la propiedad del señor feudal sobre la tierra y en la propiedad parcial sobre el siervo.
3.      La capitalista, en la propiedad capitalista sobre los medios de producción y en el trabajo asalariado. El capitalismo es la última forma de explotación del hombre por el hombre.
Citando a Santo Tomás de Aquino: "…el hombre no debe considerar los bienes externos como propios, sino como comunes"... porque "por encima de las leyes y de los juicios de los hombres está la ley, el juicio de Cristo"[2]
Y al Concilio Vaticano II:
«El hombre, usando estos bienes, no debe considerar las cosas exteriores que legítimamente posee como exclusivamente suyas, sino también como comunes, en el sentido de que no le aprovechen a él solamente, sino también a los demás»[3]

 

Un sistema contradictorio

Estamos viviendo en  la era del gran desarrollo tecnológico,  vivimos de y para la acumulación de dinero lo que no sólo es contraproducente, sino también injusto y stressante.
El capitalismo es un sistema basado en la injusticia social y en el mal reparto de la riqueza. Como consecuencia de su imposición, ha llevado al uso de las armas en muchos de los países del tercer mundo, las dictaduras y sistemas de opresión financiados e impulsados por los grandes capitales extranjeros. 

En África las consecuencias son muchas: gran pobreza con altos índices de desempleo, una tasa de mortalidad infantil muy alta, hambruna, enfermedades, precarias condiciones de vida, y lo peor sin ninguna solución rápida.

La lógica capitalista, no tiene lógica alguna desde el punto de vista social, busca el enriquecimiento de un pequeño grupo de la población, causando que un grupo mayoritario se vuelva muy pobre, esto se puede comprobar en que el ingreso económico de las tres personas mas ricas del mundo son superiores a la suma de los PBI de todos los países pobres del mundo.


Tres personas más ricas del mundo:

1.    Bill Gates – Estados Unidos
Patrimonio neto: $76 mil millones 

2.    Carlos Slim Helu – México
Patrimonio neto: $72 mil millones

3.    Amancio Ortega Gaona – España
Patrimonio neto: $64 mil millones
           Total: $212 millones[4]





10 países más pobres del mundo:

180. República Democrática del Congo: $364
179. Liberia: $490
178. Zimbabue: $516
177. Burundi: $640
176. Eritrea: $777
175. República Centroafricana: $789
174. Níger: $863
173. Malaui: $883
172. Togo: $927
171. Madagascar: $949
170. Afganistán: $1.008[5]
Total: $82.06
                Total: $82.06
La lista es muy extensa, podríamos continuar nombrando países, aún así la suma de sus PBI no supera a la de las tres personas más ricas del mundo.

La creación de “centros” de acumulación de capitales, ha provocado que los países de la periferia sean muy pobres: en América Latina los índices de pobreza y hambruna, sobre todo en los países de América central, son muy alarmantes. Este sistema está creando ciudadanos que en el futuro probablemente estarán sometidas a condiciones de insalubridad y adoptarán una actitud ingenua, ha degradado la educación y la calidad de vida en los países tercermundistas hasta convertirlos solo en consumistas para sus productos y en un ejército de mano de obra barata y explotada. 

Los países capitalistas dicen ser protectores de la democracia y defensores de los intereses del pueblo, pero lo único que hacen es ejercer el dominio y someter al pueblo a su aceptación del régimen.

Una de las medidas de este sistema es reducir los salarios al mínimo, exprimir al trabajador, y fomentar el consumo hasta límites totalmente innecesarios. Así, generan miedo, miedo a perder el trabajo y a quedar fuera del sistema.

 Otra de las maneras, y tal vez la más importante, con la cual se sostiene este sistema es a través de la opresión y  la violencia, la cual se puede manifestar a gran escala en guerras, ya que las son impulsadas por intereses capitalistas –perpetuar este sistema opresor, violento y explotador- y no por motivos distintos (un ejemplo claro es la guerra de Irak, que costó la vida de miles de personas inocentes en vano).

 Crisis económica en Argentina

El capitalismo es un sistema económico en el que las crisis constituyen una parte casi esencial. Argentina, como todos los países del mundo, sufrió muchas veces de sus consecuencias.
En la década de 1970, durante la última dictadura militar, se realizó un plan destructor de la economía comenzando con un plan neoliberal y terminando con un Estado Benefactor e industrialización, iniciando un proceso de desregulación de la economía la cual favorecía la entrada de productos importados.
Estas políticas establecen una menor intervención del Estado en los problemas económicos y sociales de la población. La Junta Militar implementó un plan de desarme del aparato productivo nacional haciendo que los beneficiados sean unos pocos a costa del padecimiento de muchos -algo muy común en el sistema capitalista- causando especulación y miles de desempleados.
Durante esta etapa, la deuda externa aumentó 6 veces su tamaño, ya que para cada tarea que se quería realizar se pedían créditos.
Con la vuelta a la democracia, en 1983, el presidente Raúl Alfonsín se enfrentó a un duro panorama: la economía seguía actuando como una bomba de tiempo, que finalmente terminará por estallar durante el 2001. Con la nueva moneda –el Austral-  Alfonsín deja una economía fuera de control padeciendo hiperinflación, pobreza, recesión, desocupación y una creciente deuda externa.

Durante los años 90, con las políticas neoliberales, idénticas al capitalismo, impulsadas en el gobierno de Carlos Menem, la población sufrió otro fuerte golpe a la economía perjudicando a los sectores más vulnerables junto con una desregularización de la economía, dando poder a grandes empresas extranjeras por medio de privatizaciones, y una menor intervención del Estado en la vida cotidiana que, citando al Papa Pío XI no constituye un bien común:
“Toda actividad del Estado, política y económica, está sometida a la realización permanente del bien común; es decir de aquellas condiciones externas que son necesarias al conjunto de los ciudadanos para el desarrollo de sus cualidades y de sus oficios, de su vida material, intelectual y religiosa.” [6]
La crisis provocó una gran desocupación, fragmentación y exclusión social. Lamentablemente, estos resultados fueron productos de un abandono considerable al concepto de bien común representados en la ciudadanía argentina.
Las crisis económicas nos son, desafortunadamente, cada vez más familiares y las aceptamos como algo natural donde, como siempre, solo unos pocos se ven beneficiados. Lo cierto es que el sistema capitalista no debería perjudicar a muchos para que unos pocos se favorezcan.

    

Posibles soluciones al capitalismo como problemática

Para solucionar estas problemáticas causadas por este tipo de régimen de índole mundial, todos los Estados deben tomar conciencia acerca  del concepto primordial del bien común y saber aplicarlo a sus políticas económicas.
Citando la bibliografía de Christian Felber, lo ideal sería establecer una “economía del sentido común” que “coloque a los seres humanos y a todos los seres vivos, así como el éxito de las relaciones entre ellos, en el centro del sistema económico”. Recordemos que la economía es la que debe servir al bien común y no al revés.
Lo ideal sería poder adaptar la economía capitalista, donde priman valores de lucro y la competencia, a los principios constitucionales. Felber explica como en su libro “Economía del bien común”: “la economía del bien común se debe regir por una serie de principios básicos que representan valores humanos: confianza, honestidad, responsabilidad, cooperación, solidaridad, generosidad y compasión, entre otros, y aquellas empresas que guíen esos principios y valores deben obtener ventajas legales que les permitan sobrevivir a los valores del lucro y la competencia actuales.”[7]
Pero esto no es suficiente. Es necesario devolver el poder al pueblo, que el Estado tenga mayor control e intervención en la economía garantizando una mayor distribución justa de forma equitativa entre la población. Bajo el socialismo, al suprimirse la propiedad privada sobre los medios de producción y establecerse sobre ellos la propiedad social, se acaba con las clases explotadoras y se elimina toda explotación del hombre por el hombre.
 Pero también debemos recordar que el bien común no es la suma de los bienes particulares. No se trata de hacer el bien común eliminando los bienes individuales para alcanzar una suma acumulativa que luego se reparta entre todos los ciudadanos.
La concepción colectivista del bien común es injusta, dado que tal igualitarismo es contrario a la justicia que demanda que se da cada uno lo que le pertenece.

Hipótesis

El sistema capitalista es un sistema injusto en donde un pequeño grupo de personas se enriquecen a costa de que un gran número se perjudique. Creemos que una posible solución a las injusticias sociales de este sistema es aplicar la denominada “economía del bien común” que Christian Felber detalla en su libro, donde el Estado no esté ausente, donde haya una repartición justa de los bienes y una mayor justicia social. Es necesario concientizar a los Estados y también al pueblo, volverle a otorgar el poder para que exijan lo que realmente merecen.
El capitalismo es un sistema que está muy asentado y difícilmente se pueda quitar de raíz, lo que sí es posible es cambiarlo, modificarlo para que sea un sistema más justo. 

Conclusión

El capitalismo es el sistema económico más popularizado en el mundo. A su vez, posee aspectos negativos tales como la explotación - ya sea dentro o fuera del territorio de cada país-, crisis, el beneficio de pocos a costa del padecimiento de miles, pobreza, desempleo y siempre los perjudicados son los sectores más vulnerables. 
Esto se puede cambiar, concientizando, promoviendo e impulsando a las naciones a aplicar el concepto esencial de economía del sentido común. Esto garantizaría una mayor repartición justa, equitativa del capital y mayor justicia social, no eliminaría de raíz el sistema capitalista pero podría atenuar sus aspectos negativos.

Notas

¹ Juan XXIII: "Pacem in terris", Carta encíclica del Papa Juan XXIII, 1963.
²  Juan Pablo II: “Centesimus annus”, capítulo IV “sobre la cuestión social”, citando a Santo Tomás de Aquino; Carta Encíclica del Sumo Pontífice Juan Pablo II en el Centenario de la Rerum Novarum, 1 de mayo de 1991.
³  Juan Pablo II: “Centesimus annus”, capítulo IV “sobre la cuestión social”; Carta Encíclica del Sumo Pontífice Juan Pablo II en el Centenario de la Rerum Novarum, 1 de mayo de 1991.
4 Datos según Forbes, revista estadounidense que publica anualmente la lista de los hombres más ricos del mundo.
5 Datos estimados según el Fondo Monetario Internacional para el 2014.
6 Pío XI: "Divinis illius magistri", Carta encíclica del Papa Pío XI, 1929.
7  FELBER, Christian, “Economía del Bien Común”, 2010.

Bibliografía

Páginas de Internet

Libros

BENÍTEZ, Carlos; SCARAMELLA, Christian; “Sociedad y Economía en la Argentina Contemporánea”; ed. Longseller; Buenos Aires; 2011.
SVAMPA, M., “La Sociedad Excluyente. La Argentina bajo el signo del neoliberalismo”, ed. Taurus, Buenos Aires, 2005.
FELBER, Christian, “Economía del Bien Común”, ed. Deutike, 2010.



[1] Juan XXIII: "Pacem in terris", Carta encíclica del Papa Juan XXIII, 1963.
[2] Juan Pablo II: “Centesimus annus”, capítulo IV; carta encíclica del papa Juan Pablo II, 1991.
[3] Juan Pablo II: “Centesimus annus”, capítulo IV; carta encíclica del papa Juan Pablo II, 1991.
[4] Datos según la revista “Forbes”, Estados Unidos, 2014.
[5] Datos estimados según el FMI, 2014.
[6] Pío XI: "Divinis illius magistri", Carta encíclica del Papa Pío XI, 1929.

[7] FELBER, Christian, “Economía del Bien Común”, 2010.

                                                                                                                                                    




La busquedad del bien común:
Como lograrlo a través de la política mediante un régimen político.



Realizado por:          Sapia, Matías Nahuel
                                  Sapia, Sebastián Gabriel
Profesor:                  Prieto, Roberto Joaquín
Materia:                   Doctrina Social de la Iglesia
Curso:                      5° “b”
Año:                         2014




Índice
Introducción ..……………………………………………………………………………………………..  3
¿Qué es la política? ....................................................................................................................... 3
¿Qué es un régimen político? ........................................................................................................ 4
Los regímenes políticos más típicos …..……………………………………….………………………. 4
·         Los regímenes democráticos ……………………………………………………………………. 4
·         Los regímenes no democráticos ………………………………………………………………... 5
·         Dictaduras militares ……………………………………………………...……………………….. 6
·         Regímenes autoritarios populistas ……………………………………………………………... 7
·         Regímenes autoritarios nacionalistas ………………………………………………………….. 7
·         Los regímenes islámicos: el caso de Irán …………………………………………………………….... 7
Consecuencias de los regímenes políticos en la sociedad …………………………………………. 7
El régimen restaurador del bien común ………………………………………………………………... 7
Conclusión ………………………………………………………………………………………………… 8
Bibliografía ………………………………………………………………………………………………… 9



Introducción
           
            A lo largo de la historia de la humanidad, se ha evidenciado, ya sea para bien o para mal, que el factor de la política posee un rol muy influyente en la busquedad del bien común en las sociedades, tanto acercándose casi a su obtención como al alejamiento de la busquedad de este. Esto ha sucedido centenares de ocasiones en todos los rincones del planeta donde haya una sociedad sedienta del bien común, provocando su gran esperanza y crecimiento o su gran desilusión y destrucción.
          De vez en cuando, surge un régimen político, que en su esencia está presente la busquedad del bien común, pero, lamentablemente, en la mayoría de casos este, ya sea por los intereses de las personas o,  simplemente, por el paso del tiempo sin obtener el tan deseado objetivo, se va convirtiendo en un régimen más como los anteriores.
          Es por eso, que es necesario la implementación de un régimen político que tenga como uno de sus principales estandartes el de la busquedad del bien común, para así lograr de una vez por todas que las personas puedan vivir sus vidas de manera gratificante y con un sentimiento de hermandad y fraternidad con sus iguales.
          Este es el motivo por el cual en la  siguiente monografía propondremos una reflexión de acerca de la política, los regímenes políticos, las consecuencias de su implementación, para así culminar con la proclamación de nuestro pensamiento de acerca de cuál sería el modo de ver la busquedad el bien común a través de la política mediante un régimen político, el cuál llevado a cabo con el fervor y la voluntad necesaria se podría obtener el mismísimo bien común en su estado puro.    
“Los pueblos solo destruyen un sistema de convenciones para crear otro.”
                                                                                             André Maurois
¿Qué es la política?
El término “política”, que proviene del latín politicus y ésta del griego antiguo πολιτικός 'civil, relativo al ordenamiento de la ciudad o los asuntos del ciudadano', es una rama de la moral que se ocupa de la actividad, en virtud de la cual una sociedad libre, compuesta por mujeres y hombres libres, resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva. Es un quehacer ordenado al bien común. Siguiendo con esta definición la política es el ejercicio del poder que busca un fin trascendente. Esta promueve la participación ciudadana ya que posee la capacidad de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para promover el bien común.
A lo largo de la historia ha habido bastas concepciones de ella, por ejemplo, para Carl Schmitt la política era como juego o dialéctica amigo-enemigo, que tiene en la guerra su máxima expresión, y para Maurice Duverger, como lucha o combate de individuos y grupos para conquistar el poder que los vencedores usarían en su provecho. También está Max Weber, que define la política estrictamente en función del poder.
La política origina varios sistemas políticos, que son las   interacciones por medio de las cuales se asignan autoritativamente, en el sentido de que provienen de una autoridad, valores a una sociedad. Los sistemas políticos no se hallan aislados, esquemáticamente se puede decir que las interacciones se producen dentro del seno de los propios sistemas y fuera del sistema, es decir, con otros sistemas políticos. Los más importantes son: Anarquía ( Socialismo libertario, Anarquismo); Autocracia y dictadura ( Absolutismo, Sarzokratos, Despotismo, Junta militar); Monarquía ( Monarquía absoluta, Monarquía constitucional, Monarquía semiconstitucional, Monarquía popular, Monarquía hereditaria, Monarquía electiva, Monarquía auto-proclamada, Monarquía mancomunada (Commonwealth) ); Cleptocracia; Papotismo jerárquico organizativo híper social; Oligarquía ( Aristocracia; Meritocracia; Plutocracia; Tecnocracia; Teocracia ); Democracia ( Democracia directa, Democracia deliberativa, Democracia semidirecta, Democracia representativa ( Sistema Westminster, Sistema Parlamentario, Sistema presidencial, Sistema Semipresidencial, Sistema Congresal) ); Partido político ( Sistema de partido único, Sistema de partido dominante, Sistema multipartido); República ( República presidencialista, República parlamentaria, República socialista, República soviética, República islámica); Jefe de estado ( Presidente, Monarca (Emperador) ); Jefe de gobierno ( Primer Ministro ); Gobierno ( Ministro, Secretario, Secretario de estado, Fiscal general ).
Socialismocomunismo y fascismo son más bien movimientos socio-económicos, pero sus fuertes vínculos con el control y política gubernamental les ha hecho merecedores de cierto reconocimiento como sistemas políticos.
Además, los elementos del sistema político se pueden reducir a cuatro, que operan en distintos niveles dentro del sistema:
·         Elementos institucionales. Son los órganos e instrumentos que dirigen el sistema y cumplen la función de asignar valores a la sociedad.
·         Actores institucionalizados, en que la sociedad se organiza para transmitir sus demandas o influir o modificar las decisiones de la autoridad.
·         Los valores de los individuos y grupos sociales. Viene a ser la cultura política.
·         Otros sistemas políticos de carácter nacional. El escenario internacional.
¿Qué es un régimen político?
En simple palabras, es el conjunto de instituciones políticas por medio de las cuales un Estado organiza la manera de ejercer el poder sobre la sociedad. Cabe señalar que esta definición también es válida para los gobiernos considerados ilegítimos por parte de sus detractores. Tales instituciones tienen como objetivo regular la lucha por el poder político y su ejercicio, lo que incluye la relación entre aquellos que ostentan la autoridad y el resto de la sociedad.
Los regímenes políticos pueden caracterizarse como:
·      Parlamentarios, si existe colaboración;
·      Presidenciales, si existe predominio del Ejecutivo;
·      Convencionales, si se manifiesta de forma colegiada (ej, Suiza) y,
·      Asamblearios, si se aprecia confusión de poderes, con manifiesta tendencia a la supremacía del Ejecutivo (como, por ejemplo, los antiguos modelos socialistas de tipo soviético).
Los regímenes políticos más típicos
Los regímenes democráticos
Regímenes parlamentarios: son los modelos europeos típicos. El Poder Ejecutivo está aquí vinculado al Poder Legislativo, y depende de una mayoría a su favor, si bien admiten distintas posibilidades en la formación de los gobiernos (mayoritario, minoritario o en coalición).
 Regímenes presidenciales: el Presidente (Poder Ejecutivo) dirige el gobierno, y es elegido de forma directa e independiente de las cámaras legislativas. Éstas tienen como función aprobar las leyes, y además son los entes representantes de la voluntad general.
 Regímenes semiparlamentarios. El mejor ejemplo es Israel, en donde el Primer Ministro goza de una legitimidad propia frente al Parlamento, pero debe contar con la mayoría parlamentaria para sacar adelante las leyes.
 Regímenes semipresidenciales: Imperaban en Europa en los años 20 sobre la base de un régimen parlamentario, el Presidente goza de facultades especiales para nombrar Primer Ministro, nombrar a los miembros del gobierno, o presidir sus reuniones.
Además de esta clasificación, existen otras tipologías de los regímenes democráticos, que permiten dividirlos en dos modelos:
·      Modelo Westminster. Proviene de la experiencia política del Reino Unido y alcanza a la mayor parte de los países de área de la Commonwealth. Se basa en un sistema de representación mayoritario, con una alta concentración de poder donde un solo partido tiene la mayoría y controla el gobierno.
·      Modelo de democracia de consenso: Característico de las democracias continentales europeas, suele ofrecer unos rasgos comunes que se sintetizan en la existencia de gobiernos de coalición, lo que implica la participación de múltiples fuerzas políticas en el Ejecutivo.

Los sistemas no democráticos
 Los regímenes autoritarios, los totalitarios, las dictaduras civiles y las militares, y el populismo son ejemplos de estos regímenes. Los regímenes no democráticos se caracterizan por el ejercicio del poder de forma monopolista, sin límites ni control, ya lo realice una persona o un grupo de personas.
Como antecedentes históricos, debemos considerar las aportaciones doctrinales tanto del constitucionalismo liberal, que identifica dictadura con régimen no constitucional, como las del marxismo, que introduce el concepto de dictadura del proletariado, para describir la naturaleza coactiva-represiva del proceso transitorio que precede al establecimiento de la sociedad ideal; este período tiene una finalidad revolucionaria.
En efecto, K. Schmitt establece dos modelos de dictaduras:
·      La dictadura comisarial: vinculada al modelo romano. Implica la suspensión del orden constitucional vigente para garantizarlo. La dictadura se establece por un período limitado, y por razones excepcionales.
·      La dictadura soberana: donde el Ejecutivo constituido apela a un nuevo orden y reclama el poderconstituyente. Este supuesto puede tener un carácter reaccionario o revolucionario. 

F. Neumann elabora su teoría sobre las dictaduras analizando las experiencias del nazismo y el estalinismo que, nivelada, le permiten establecer tres tipos de dictaduras:
  Dictadura simple: un individuo o grupo ejerce el poder de forma absoluta o sin control a través de los medios tradicionales de coacción del Estado: el ejército, la policía, la burocracia y la administración de justicia. La población no tiene ningún tipo de interés por la actividad política, no hay participación ni conciencia política. 
  Dictadura cesarista, según el ejemplo de Napoleón III. Se trata de una dictadura personal, que para la toma del poder y su ejercicio se apoya en la población. Este modelo recibe los nombres de populismo, bonapartismo y cesarismo. La intervención de la masa, no articulada e inconsciente, es utilizada por el líder para apoyarse.
  Dictadura totalitaria. Implica un control de la educación, de los medios de comunicación y de la vida privada de los individuos.
J. Linz, refiriéndose en particular a la experiencia de la dictadura española de la primera mitad del siglo XX, pero con afán generalizador, enuncia el concepto de régimen autoritario en contraposición al régimen totalitario; las dimensiones características del régimen autoritario son:
       Existencia de un pluralismo limitado y no responsable, en contraposición al poder centralizado de los totalitarismos.
       Existen grupos activos políticamente, como el ejército, la iglesia, las organizaciones empresariales, no responsables, porque no están sujetos a elecciones competitivas. Este conjunto de actores se constituye en una coalición dominante, en la que se da una alianza o pacto que permite la estabilidad del régimen.
       Mentalidad frente a ideología: en los regímenes autoritarios hay una mentalidad generalizada que sirve para justificar y sostener el régimen.
       Ausencia de movilización política a causa de la despolitización de las masas. La sociedad se sitúa fuera de la actividad política, con el mínimo nivel de participación y controlada desde arriba.
       El poder está en manos de un líder o grupo reducido; y si existe un partido único no está bien organizado ni monopoliza el acceso al poder, y no tiene una entidad ideológica.
       Existen unos límites formales al poder, predecibles, pero mal definidos. Estos límites son unas normas y procedimientos de actuación, a los que el régimen se somete, pero los cuales pueden ser cambiados de forma prerrogativa.
Por último, conviene resaltar la posición de L. Morlino convierte los conceptos en instrumentos analíticos, para poder elaborar comparaciones. De este modo, es posible elaborar tipologías de regímenes no democráticos, según las siguientes categorías: regímenes autoritarios fascistas, populistas, nacionalistas, comunistas e islamistas.
 Dictaduras militares
 Son la expresión de la intervención de las Fuerzas Armadas de un país en la política del mismo. El fenómeno más típico relacionado con este modelo es el del golpe de Estado, sobre todo en África y Asia tras la descolonización e históricamente en América Latina. En ciertos casos, la intervención militar es indirecta y mantiene un gobierno civil al que maneja en la sombra; esto nos permite establecer el concepto de régimen militar directo o pretorianismo, según Huntington. En esta línea podríamos situar las llamadas dictaduras cívico-militares, que son la expresión de la alianza entre militares y burócratas civiles, políticos profesionales y representantes de las clases dominantes. Por lo que se refiere a la experiencia de la mayoría de los países del área iberoamericana G. O’Donnell elabora el concepto de dictaduras burocrático-autoritarias, que resultó una característica de la región en la década de los 70.
 Regímenes autoritarios populistas
 El Peronismo es el ejemplo más destacado. Se basan en la existencia de un líder carismático directamente relacionado con las masas no organizadas; en especial, con las urbanas de reciente inmigración, a las que falta una conciencia política participativa.
 Regímenes autoritarios nacionalistas
 Son típicos de África, y se crean a partir del proceso de independencia colonial, dirigido por una élite local. Suelen contar con un líder carismático, en ocasiones un héroe durante el proceso de independencia. Las Fuerzas Armadas desempeñan aquí un papel secundario, aceptando el poder civil. Por lo general, solo cuentan con un partido único, que acaba convirtiéndose en una maquinaria burocrática y de control de clientelas. Su ideología es ambigua, anticapitalista, antiimperialista, y orientada hacia el socialismo.
Los regímenes islámicos: el caso de Irán
Un régimen islámico no es lo mismo que un Estado islámico: en ambos la religión oficial es la musulmana, pero en los regímenes islámicos, además, el clero ejerce el poder, apoyado en una ideología compleja, la religión islámica, y en dos elementos conceptuales: la UMMA, o comunidad de creyentes y la SHARÍA o aplicación de las normas religiosas del Islam como principios fundamentales del ordenamiento y de la convivencia. La estructura partidista está articulada por el clero, y los grupos se componen de afiliados creyentes.
Consecuencias de los regímenes políticos en la sociedad
Dentro de la amplia gama de efectos que puede ocasionar la aplicación de uno de los tipos de regímenes políticos antes descriptos aquí en la sociedad del Estado donde se lo aplica, se pueden mencionar:
·         Obtención o alejamiento del bien común en general para todas las personas.
·         Abolición o aumento de las desigualdades entre las personas en todos los ámbitos.
·         Propagación o eliminación de un sentimiento de hermandad, fraternidad, igualdad y libertad en las personas hacia sus pares.
·         Mejoramiento o empeoramiento de la calidad de vida de las personas, ya sea, mediante los aspectos económicos, sociales, culturales, ambientales, educativos como sanitarios.
·         Fomento de un sentimiento de nacionalismo, el cual puede ser moderado como extremista.
·         Erradicación o generación de sentimientos y pensamientos tanto positivos como perjudiciales en las personas.
·         Creación o destrucción de un ambiente propicio para el gozo de todos los derechos de los habitantes.
·         Impulso o retraso de un orden prospero en las personas.
El régimen restaurador del bien común
Para comenzar a restaurar el bien común, en primer lugar, hay que asegurar la plena vigencia de los derechos de todos, cuya crisis define uno de los rostros más negativos de la Argentina y los demás países. No hay democracia ni bien común sin respeto a la ley, que es liberadora en la medida que iguala, en el aspecto legal, al que tiene poder político económico, social y cultural, con aquel que ningún poder tiene. Esta democracia no se perfecciona sin justicia social, por lo que es necesario una revolución solidaria.
La revolución solidaria que proponemos implica hacer todos los esfuerzos para reducir la brecha creciente entre pobre y ricos, mejorar el nivel de vida de los trabajadores y su participación económica, pero sobre todo, una acción sostenida para erradicar la pobreza extrema, la cual impide la promoción humana y social.
En lo económico, se tiene que reconciliar la economía, que es colocarla  al servicio de lo humano, del bien común, de las necesidades sociales básicas, del desarrollo regional, de la integración argentina.
Además, la democracia y la busquedad del bien común exigen hoy un proceso de socialización del poder. Como supo escribir Carlos Auyero: “La falacia liberal “Achicar el Estado es agrandar la Nación” deber reemplazada por la afirmación “Fortalecer la sociedad es agrandar la Nación y darle al Estado su verdadera dimensión de gerente del bien común” ”*. Es por eso, que fortalecer la sociedad significa, aplicar el principio de subsidiariedad en beneficio de las asociaciones intermedias, que son una fuerza social significativa y cumplen un papel vital en la representación de los sectores de base de la comunidad, atendiendo al bien común, con un sentido de especificidad.
No hay liberación, planificación democrática ni busquedad del bien común sin identidad cultural. Ello exige cambiar el signo de nuestra educación y desarrollar una política cultural fundada en la libertad y el bien común, y asentada en la afirmación de nuestra identidad nacional y latinoamericana. Esta educación debe ser un derecho pleno de todos los argentinos, con el fin de formarlos como ciudadanos.
Conclusión:
             De todo lo antes expuesto y reflexionado podemos exclamar que, ya sea en poca o demasiada medida, la sociedad es la que sufre los efectos, positivos o negativos, dejándola en un buen camino hacia el bien común o totalmente destruida, a veces, sin haber un punto medio.
            Es por esto que, se deberá asegura la busquedad del bien común, y que mejor manera que hacerlo, que  a través de un régimen político como el antes propuesto que no solo esta basado en el bien común sino que esta diseñado para que trabaje siempre en su busquedad. Para así, poder generar una sociedad y un futuro más prósperos. Además, de que cada uno como parte de una población o un todo nos tenemos que replantear nuestras acciones y conductas para así poder comenzar con el cambio.
“Para que  el mal triunfe solo hace falta que los hombres del bien no hagan nada”
Ernest Burke


*Fragmento de “Del Estado de jungla a la recreación de la república”, de Carlos Auyero.
Bibliografía:
Auyero Carlos: “Del Estado de jungla a la recreación de la república”, capítulo 1, El Cid Editor, Buenos Aires, mayo de 1983.
Huntington S.P.: “El pretorianismo y la decadencia política” en El orden político en las sociedades en cambio, Barcelona, Paidós, pp. 175-236.

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VV.AA. “Les régimes islamiques”, monográfico de Povoirs, n’12, 1979.

  



 EL BIEN COMÚN

ASPECTO SOCIAL
"LA EDUCACIÓN"




Autores:
Ignacio Bellazzi
Gabriela Mendes

Profesor:
Roberto J. Prieto

Materia:
Doctrina Social de la Iglesia

Escuela:
Instituto San Rafael

Curso:
5ºB

Año:
2014




Introducción

Tema general: “El bien común”
Sub-tema: “El bien común en el Aspecto Social”
Monografía: “El bien común, Aspecto Social - La Educación”


Se decidió la elección de esta temática debido a que se considera que la educación es una parte fundamental de la vida del ser humano ya que por ella se instruye, aprende y reflexiona de como afrontar al mundo y a las relaciones que se establecen con los otros, saber respetar sus opiniones y poder expresar las de uno mismo. Además se aprenden nuevos valores y se fortalecen aquellos que vienen desde la familia.
El fin de la siguiente monografía es desarrollar aspectos sobre el bien común desde el aspecto social, centralizado en la educación y como ésta puede aportar para generar un beneficio para todos en especial en nuestro país.  Para lograrlo, analizaremos el tema partiendo de la importancia de la educación de las personas y de las problemáticas presentes en la sociedad de nuestro país por la falta de la misma.
Luego de haberlo demostrado se propondrán posibles soluciones que se podrían aplicar.


Índice


Introducción-------------------------------------------------------------------------------1

El bien común----------------------------------------------------------------------------3

Perspectiva del tema en el aspecto social----------------------------------------3

La educación: un derecho fundamental para la sociedad---------------------4

Problemática educativa: La desigualdad-------------------------------------------4

Conclusión---------------------------------------------------------------------------------7

Bibliografía---------------------------------------------------------------------------------8


 

El Bien Común

El bien común es un concepto que en general puede ser entendido como aquello de lo que se benefician todos los ciudadanos o como los sistemas sociales, instituciones y medios socioeconómicos de los cuales todos dependemos que funcionen de manera que beneficien a toda la gente. El concepto de bien común contiene diferentes elementos o puede ser estudiado desde diferentes perspectivas.
De la dignidad, unidad e igualdad de todas las personas deriva, en primer lugar, el principio del bien común, al que debe referirse todo aspecto de la vida social para encontrar plenitud de sentido. Según una primera y vasta acepción, por bien común se entiende «el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección»
Características del bien común:
¨       Supone el respeto a la persona: respeto por los derechos humanos, fundamentales e inalienables, reside en las libertades naturales de cada persona y el desarrollo de la vocación humana.
¨       Exige el bienestar social y el desarrollo del grupo mismo: desarrollo de todos los deberes sociales, la autoridad debe facilitar a cada uno lo que necesita para llevar una vida digna
¨       Implica la paz: estabilidad y seguridad en un orden justo, derecho a la legítima defensa individual y colectiva.


Perspectiva del tema en el aspecto social…

El interés desde este punto de vista no se centra en individuos sino en comunidades o sociedades. En las palabras de Simón Bolívar: “Son derechos del hombre: la libertad, la seguridad, la prosperidad, la salud, la educación, la vivienda digna, la igualdad, etc. La felicidad general, que es el objeto de la sociedad, consiste en el perfecto goce de estos derechos” y "El sistema de gobierno más perfecto es aquél que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política."

En esta perspectiva no puede haber bien común a menos que las sociedades estén integradas y sean estables (es decir, que haya cohesión social). En otras palabras: a menos que esos sistemas sociales sean viables en el largo plazo. Pero lo que incrementa esa viabilidad social no necesariamente aumenta la utilidad individual o bienestar de cada individuo.

Así, desde este punto de vista se puede entender el bien común como la suma de las condiciones de la vida social que permiten que los individuos libremente organicen sus vidas. El propósito del Estado (entendido como la sociedad políticamente organizada) sería entonces proveer a los individuos de los medios para que puedan efectivamente llevar a cabo esas elecciones.

Las exigencias del bien común derivan de las condiciones sociales de cada época y están estrechamente vinculadas al respeto y a la promoción integral de la persona y de sus derechos fundamentales.

El bien común es un deber de todos los miembros de la sociedad: ninguno está exento de colaborar, según las propias capacidades, en su consecución y desarrollo.
No podemos sólo buscar nuestras ventajas y subordinar a ellas la búsqueda del bien común. Debemos buscarlo por responsabilidad correlativa con los otros miembros de la sociedad. Corresponsabilidad que también nos da derecho a gozar de las condiciones de vida social que resultan de la búsqueda del bien común.


La educación: un derecho fundamental para la sociedad

¨       La educación para el desarrollo

La educación es un derecho humano fundamental y una herramienta decisiva para el desarrollo de las personas y las sociedades. Además de proveer conocimientos, la educación enriquece la cultura, el espíritu, los valores y todo aquello que nos caracteriza como seres humanos.
La educación siempre ha sido importante para el desarrollo, pero ha adquirido mayor relevancia en el mundo de hoy que vive profundas transformaciones, motivadas en parte por el vertiginoso avance de la ciencia y sus aplicaciones, así como por el no menos acelerado desarrollo de los medios y las tecnologías de la información.

¨       ¿Por qué es necesaria?

La educación es necesaria en todos los sentidos. Para alcanzar mejores niveles de bienestar social y de crecimiento económico; para nivelar las desigualdades económicas y sociales; para propiciar la movilidad social de las personas; para acceder a mejores niveles de empleo; para elevar las condiciones culturales de la población; para ampliar las oportunidades de los jóvenes; para vigorizar los valores cívicos y laicos que fortalecen las relaciones de las sociedades; para el avance democrático y el fortalecimiento del Estado de derecho; para el impulso de la ciencia, la tecnología y la innovación.

¨       Educar desde niño

La educación contribuye a mejorar la vida y es una pieza clave para acabar con el círculo de pobreza que amenaza a muchos niños de países en desarrollo.
Permite a los niños y niñas adquirir el conocimiento y las aptitudes necesarios para adoptar formas de vida saludables y asumir un papel activo en la toma de las decisiones que les van a afectar en el futuro.
Una educación basada en los derechos es la vía para acabar con algunas de las  desigualdades más arraigadas en la sociedad.


Problemática Educativa: La desigualdad

El acceso a la educación siempre se ha caracterizado por ser uno de exclusividad y prestigio para las clases sociales altas, y uno mediocre y general para las clases bajas. 
El acceso a educación es visto como una oportunidad para movilizarse al interior de la estructura social, sin embargo, existe conciencia de que esa oportunidad está condicionada por los recursos económicos disponibles para acceder al sistema
Andrea Greibe Kohn, Oportunidades educativas y desigualdad: percepciones respecto a la incidencia de la educación en la estructura social


Se puede hablar de igualdad de oportunidades cuando todos los alumnos tienen formal y legalmente las mismas posibilidades educativas. Cuando estas posibilidades se hacen accesibles a todos los alumnos, superando formas de acceso y de selección encubiertas, el término más preciso es el de igualdad en el acceso. Un nivel superior de igualdad se encuentra cuando, una vez garantizada la igualdad en el acceso, se proporciona un programa educativo similar a todos los alumnos y se evita, en consecuencia, que los que proceden de clases sociales populares estén mayoritariamente representados en los programas menos valorados social y académicamente: aulas especiales, programas de educación compensatoria, programas de garantía social. Finalmente, la igualdad en educación encuentra su significado más fuerte cuando se analizan los resultados escolares de los alumnos. La igualdad de resultados supone que se encuentran rendimientos similares entre los alumnos procedentes de distintas clases sociales, culturas o sexos. Esta última acepción tiene un claro componente utópico. Si las diferencias sociales influyen en mayor o menor medida en el progreso educativo de los alumnos, es previsible encontrar diferencias entre ellos debidas a su origen social. Sólo la nivelación de las diferencias sociales, tarea que no es responsabilidad directa del sistema educativo, o el desarrollo de estrategias de intervención que impidan la incidencia de las desigualdades sociales en el ámbito educativo, permitirán alcanzar un objetivo más profundamente igualitario.

En las últimas décadas, las interpretaciones sobre la desigualdad en la educación han pasado de un enfoque unidimensional más determinista a una visión multidimensional e interactiva. Está ampliamente constatado que las diferencias sociales y culturales de los alumnos condicionan su progreso educativo y los resultados que obtienen. El informe de la OCDE-CERI (1995) sobre los alumnos con riesgo de fracaso señala siete factores predictivos del bajo nivel escolar que están estrechamente relacionados con la desventaja social: pobreza, pertenencia a una minoría étnica, familias inmigrantes o sin vivienda adecuada, desconocimiento del lenguaje mayoritario, tipo de escuela, lugar geográfico en el que viven y falta de apoyo social. Pero no existe una correspondencia estricta entre las desigualdades sociales y las desigualdades educativas. Hay otros factores, como la familia, el funcionamiento del sistema educativo y la propia escuela que pueden incrementar o disminuir estas desigualdades.

El ambiente de la familia y su compromiso con la escuela tienen una indudable repercusión en el progreso educativo de los alumnos. Los recursos familiares, su nivel de estudios, los hábitos de trabajo, la orientación y el apoyo académico, las actividades culturales que se realizan, los libros que se leen, la estimulación para explorar y discutir ideas y acontecimientos y las expectativas sobre el nivel de estudios que pueden alcanzar los hijos, son factores que tienen una influencia muy importante en la educación de los alumnos. Sin embargo, lo más importante no es describir estas relaciones genéricas entre el contexto social y el familiar, sino analizar qué tipo de relaciones se establece entre las configuraciones familiares singulares y el universo escolar. Desde esta perspectiva, lo importante no es el capital cultural que se posee sino cómo se transmite. Un capital cultural enriquecido puede tener escasa incidencia en el progreso educativo de los hijos. Por el contrario, los padres con escaso capital escolar pueden tener una mayor influencia por el tipo de relaciones que mantienen con sus hijos y por la búsqueda constante de experiencias que les enriquezcan, lo que contribuye a que sus resultados educativos sean positivos.
La ausencia en la familia del valor educación como prioridad es otra de las causas de desigualdad. Algunas solo le dan importancia a la inscripción de alumnos para cobrar una beca o el salario familiar, causando desinterés por la educación provocando un nivel muy bajo de responsabilidad hacia las tareas escolares

El funcionamiento del sistema educativo tiene también una notable influencia en los niveles de desigualdad educativa. Los recursos existentes, el apoyo a las familias, los criterios de admisión de los alumnos en las escuelas, el número de alumnos por aula, la formación y motivación de los profesores, las facilidades para que los alumnos prosigan sus estudios, los materiales disponibles en el aula y los criterios de evaluación establecidos, son condiciones generales que tienen mucha relación con los índices de escolaridad y con los resultados que obtienen los alumnos. Este reconocimiento de la influencia del sistema educativo no puede conducir a olvidar la responsabilidad específica que las escuelas y los profesores individuales tienen para reducir las desigualdades. Hay escuelas que han creado un clima ampliamente aceptado de estudio y de participación, en las que existen expectativas positivas en relación con los objetivos educativos que se han establecido y en las que se reflexiona sobre las opciones educativas, los sistemas de evaluación y los métodos pedagógicos más adecuados para conseguir involucrar y motivar a los alumnos en sus aprendizajes. En muchas de ellas se busca la implicación de los padres y se desarrollan iniciativas continuadas para elevar su nivel de formación y su compromiso con la educación de los hijos. Son escuelas dispuestas a combatir con decisión el abandono escolar prematuro. Otras, por el contrario, no han sido capaces de desarrollar un proyecto coherente y sus profesores están poco motivados para presentar experiencias de aprendizaje interesantes y tienen poca ilusión para generar la participación de los padres y de los alumnos, lo que les lleva a aceptar con cierto fatalismo los esperados porcentajes de abandono escolar.

El acceso a Internet se ha convertido ya en una poderosa causa de desigualdad. Aquellas personas con mayores recursos y que pueden acceder con facilidad a Internet tienen más posibilidad de recibir información, de ampliar su cultura y de estar mejor preparados para adaptarse a la nueva sociedad del conocimiento. Por el contrario, las personas con menores recursos e inferior formación tendrán muchas más dificultades para acceder a las redes informáticas y se verán desplazadas y marginadas en la sociedad mundial. Una nueva barrera se alza entre los que más y los que menos tienen y que aleja a los unos de los otros. 
Falta de inversión en estructura e infraestructura también influye en esta problemática. Peligro de accidentes por derrumbes, caídas de techos, cortocircuitos. Escuelas con graves deficiencias edilicias. Carencia de elementos didácticos en gabinetes de química, biología, física, astronomía, de libros, revistas, discos compactos, computadoras, libros de temas, libros de actas, papelería escolar, etc.



Conclusión:



Luego de hacer comprendido la importancia de la educación en nuestras vidas, aportando no solo conocimientos sino también valores se puede llegar a la conclusión que la educación es un factor muy importante para que una sociedad actúe correctamente y se pueda conseguir el bien común. Las desigualdades en la misma afectan directamente la calidad educativa de las personas, ya sea por problemas económicos, de infraestructura o personales. En nuestro país la diferencia se hace notar según la clase sociales a la que pertenezcan. Personas que viven en condiciones precarias se les dificulta el hecho de tener una educación digna como otro con una mejor economía por lo cual hay chicos que comienzan a trabajar desde muy pequeños para poder conseguir dinero para sus familias. ¿Es realmente necesaria esta situación en la cual no se respetan los derechos del niño? ¿Cuánto nos falta como sociedad para poder reconocer los propios errores e intentar arreglarlos? La clave está en invertir más en las escuelas y así que mas personas puedan fomentar el importante valor de la educación, el beneficio que este le aporta a cada persona, fomentando así con el esfuerzo de todos el respeto, la libertad, la solidaridad y la paz para poder vivir en una sociedad menos individualista, menos violenta, más justa y respetuosa. Cada uno puede mejorar esta situación para llegar al bien común desde su lugar puede y así comenzar con este gran cambio.





A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.”
Madre Teresa de Calcuta
Bibliografía


http://www.vatican.va/
Centesimus Annus

http://www.clerus.org/
Doctrina social de la iglesia

http://www.parroquialasnieves.cl/
Bien común y doctrina social de la iglesia

http://es.slideshare.net/
El bien común

http://miryrobprieto.blogspot.com.ar/  “JESÚS NOS GUÍA”
El bien común, dignidad humana

http://www.planeducativonacional.unam.mx/
Importancia de la educación

http://www.unicef.es/
Importancia de la educación universal

http://www.fmmeducacion.com.ar/
Problemáticas de la educación en Argentina
 
http://www.rieoei.org/
Desigualdad educativa





                                     


El bien común: Subsidios justos

Autores: Mariani Natali y Molinari Bianca


Profesor: Roberto Prieto
Materia: Doctrina Social de la Iglesia
Instituto: Instituto San Rafael
Curso: 5to Año B
Año: 2014




Índice
Introducción……………………………………………………………………………………………………….    3
Economía argentina: subsidios para todos.……………………………………………………….....     4
1-      Introducción al subsidio…………………………………………………………………....     4
2-      ¿Qué son?.............................................................................................................................     4
3-      Estímulos en la productividad…………………………………………………………...     4
4-      Tipos de subsidios…………………………………………………………………………....      5
5-      ¿De dónde surgen?..........................................................................................................      5
Trabajadores y subsidios.…………………………………………………………………………………..      6
Planes para todos ……………………………………………………………………………………………        6
Injusticia: subsidios por trabajo…………………………………………………………………………      7 
Desempleados y subsidios………………………………………………………………………………          8
1- El desempleo voluntario…………………………………………………………………..         8 
Conclusión………………………………………………………………………………………………………         9
Bibliografía.……………………………………………………………………………………………………….     10



Introducción
Con esta monografía queremos llegar al punto de concientizar a las personas sobre lo que esta pasando en la Argentina, teniendo como objetivo el de lograr que se apliquen nuevas reformas para evitar un nivel de desempleo voluntario todavía mayor al que ya hay en la actualidad, principalmente en el ámbito económico.
Nuestro tema principal son los subsidios, estos están mal repartidos entre el pueblo argentino, la forma en la que se distribuyen, lo que contiene cada uno, los motivos por los cuales estos son entregados son claramente cuestionables al momento de ponerse en los zapatos del trabajador, aquel que mira todo desde el punto del esfuerzo diario para poder vivir en el día a día. Queremos demostrar la injusticia que significa el hecho de mantener a gente que solo vive de estos subsidios que no muestran ni una sola intención de avanzar o iniciar en el mundo laboral en cualquier rubro y con cualquier edad, como el trabajador se ve en una enorme desventaja  y en una decepción enorme por lo poco justas que son las maneras de entregarlos, las condiciones que se aplican para que las personas los obtengan. Además, también buscamos ponernos en la posición de aquellas personas carentes de recursos o de entradas de dinero estables, ajenas a los motivos por los cuales el dinero  sea necesario, buscando llegar por medio de las dos partes a una idea que nos lleve al bien común para ambos.



 
Economía argentina: Subsidios para todos.
1- Introducción al subsidio.
El Estado, con la necesidad de influir en la economía del país para un mejor desarrollo tanto del territorio como de sus ciudadanos mismos, busca o aprovecha distintas herramientas a su alcance para lograr un mayor beneficio social, ya sea a través de políticas monetarias, físcales, sociales. Por eso es que comenzó, desde hace unos cuantos años ya, el tema del subsidio, un proyecto repleto de controversias, de dudas, acarreando típicos problemas sobre su forma de ser cobrados,  de corrupción al momento de ser manejado por ciertos políticos, etc. Pero para comprender lo que se quiere plantear en esta monografía, vamos a profundizar en ciertos conocimientos básicos sobre este proyecto argentino.
¿Qué son?
Conocidos como subvenciones, son un tipo de transferencia que constituyen beneficios selectivos otorgados sin contraprestación por los entes jurisdiccionales (Nación, provincias y municipios) a determinados destinatarios del sector privado de la economía. También se los puede comprender como una prestación pública asistencial de carácter económico y de duración determinada para quienes no hayan cotizado (ayuda familiar, pensión no contributiva) o una contribución impuesta al comercio y a la industria.
Estímulos en la productividad.
Si nos referimos a estos proyectos como un estímulo para los ciudadanos, entonces se le puede definir como la diferencia entre el precio real de un producto o servicio y el que realmente se le cobra al consumidor, son lo contrario a los impuestos, un descuento otorgado por el Estado que, claramente, desea estimular el consumo o la producción de dicho servicio al que se han aplicado, buscando conseguir metas sociales o hasta para favorecer a ciertas personas, zonas del país  o actividades. Véanse como ejemplo las personas desempleadas. Antes que nada, cabe aclarar que estos no se aplican solo a servicios o bienes públicos, también son otorgados a empresas privadas, teniendo como fin el evitar un posible aumento de la tarifa de aquello que dicha empresa ofrece, siendo su objetivo cuidar la economía regional, aún más en los momentos de inflación que el país se ve tan debilitado.
Ahora, ¿por qué los vemos como un estímulo? Sencillo. Cuando un subsidio reduce el costo de algo, ya sea un bien o servicio, para las personas, estas enseguida se plantean la idea de que, al ser menos costoso, pueden explotar más dicho "descuento" abusando de aquello a lo que se le ha aplicado, todo forma un círculo continuo:

Disminuyen los costos. ---> Aumenta el consumo. ---> Aumenta la productividad.
Tipos de subsidios.
Hablando desde el punto de vista económico, hay dos grandes grupos referidos a los subsidios: aquellos para la oferta (bienes o servicios que los productores están dispuestos a vender a los distintos precios del mercado), y los que son para la demanda ( cantidad y calidad de bienes y servicios que pueden ser adquiridos en los diferentes precios del mercado por uno o más consumidores).
Profundizando un poco más, podemos ver distintos tipos dentro de los dos ya vistos:
Subsidios directos: El Gobierno paga directamente una parte del servicio a algunos consumidores. En el mejor de los casos este subsidio debe aparecer dentro de la factura como una rebaja al precio normal, señalando quien lo paga y cual es la base del cálculo.
Subsidios cruzados (entre diferentes usuarios): En este caso la Empresa calcula su tarifa general (que cubre los costos totales) pero no cobra el mismo monto a todos los clientes. Algunos pagan más que el costo real, para permitir que otros paguen menos. No hay necesidad de que el Gobierno ponga nada del costo de este subsidio. Ya que el ingreso total de la empresa se mantiene igual. El sector en su totalidad no está siendo subsidiado; sino, algunos usuarios (quienes, se supone, son los menos necesitados) están subsidiando el consumo de otros usuarios (los supuestamente más necesitados).
Subsidios a la producción: Son pagos corrientes, sin contrapartida, que el Gobierno Federal hace a las empresas en función de su participación en la producción; empleado como medio al gobierno, para hacer más accesibles los precios de mercado de algunos bienes o servicios.
2- ¿De dónde surgen?
Los primeros subsidios argentinos se ven durante la presidencia de Perón, siendo que el Estado aportó dichos abonos de dinero para crear fábricas de equipamientos militares, al igual que se le fueron entregados a molinos harineros, refinerías de aceites, fábricas y plantas de quebracho que eran sectores envejecidos y tradicionales, pero a medida que el tiempo fue pasando comenzaron a surgir problemas; como eran subsidiados por el Estado, las empresas que se creaban eran de un porte débil, aún más al enfrentarse a empresas extranjeras con el fin de abastecer el mercado interno argentino.
Los subsidios no se vieron de nuevo hasta la década de los 90's, época donde Carlos Menem se vio obligado a aplicarlos para cubrir el desempleo del país a causa de la enorme deuda externa aportada por Raúl Alfonsín durante sus tiempos, todo bajo el nombre de "planes Trabajar" (consistía en un subsidio a un jefe de hogar desocupado contraprestación de un trabajo determinado).
Continuando con la línea de tiempo, estos dieron su regreso durante la presidencia de Néstor Kirchner, como parte de un plan para aumentar en forma indirecta el salario real del país, pero de ahí en adelante se mostraron continuos conflictos que no se detuvieron incluso cuando su esposa, Cristina Fernández de Kirchner, asume como presidenta manteniendo estos planes que fueron fuertemente criticados, siendo que sufrieron desde aumentos hasta quitas de los mismos, enfureciendo al pueblo argentino y ciertamente a algunas partes más que a otras, ya se explicará el porqué de esto.
Trabajadores y subsidios.
Entrando finalmente en la relación del pueblo con estas medidas o planes económicos, nos toca analizar primeramente a los trabajadores. ¿Qué son los trabajadores? Son personas  que prestan sus servicios retribuidos subordinados a otra persona, a una empresa o institución, pero lo que nos importa no es una vaga definición que se aplica a la mayoría del pueblo argentino, sino a cómo influyen los planes en su vida cotidiana y su punto de vista con respecto a ellos.
1- Planes para todo.
Desde que los Kirchner ingresaron al poder -primero Néstor y luego Cristina- los planes son algo ya común, algo a lo que las personas se acostumbraron con el correr de los años, esto quiere decir que están siendo aplicados desde hace un tiempo, pero aún así parte de la población parece disconforme.
Decididos a buscar opiniones de la gente y saber lo que el pueblo dice, nos tomamos el tiempo de preguntarle a un trabajador de tiempo completo como lo es Rúben Mariani qué opina sobre todo este tema de los descuentos para servicios y bienes del país.
 "Hay planes para todo", fue lo que dijo el trabajador de 55 años que trabaja en la  Fábrica Textil C.L.A.D. "Tenés planes para el transporte, para la luz, el gas, la comida, no me parece que estén mal, ayudan un montón, pero ayudarían más si los precios no fueran tan altos y los sueldos tan bajos, al final es lo mismo que nada". Y concordamos perfectamente con él, es una clara verdad que los planes están en todos lados:

·         Argentina Trabaja - Plan Ingreso Social con Trabajo
·         Asignación por hijo
·         Plan Alimentario Nacional
·         Plan Familias
·         Emprendimientos Productivos u Manos a la obra
·         Beneficios del Plan Seguro de Capacitación y Empleo
·         Plan Jefes y Jefas del Hogar
·         Plan para Discapacitados que arman emprendimientos
·         Plan Conectar.com
·         Plan Barrios Bonaerenses: Plan Envión
·         Plan Tercera Edad
·         Asistencia Alimentaria Especial: Fortalecimiento de Programas Sociales
·         Plan AySA Agua + Trabajo: Proyecto Adolescentes
·         Plan Más Vida: Banca Social
·         Huertas Bonaerenses: Servicio Alimentario Familiar
·         Unidad de Desarrollo Infantil: Servicio Alimentario Escolar
Otros planes más conocidos son: SUBE (transporte), Precios Cuidados, y los correspondientes a los servicios como el gas y la luz, que últimamente tuvieron mucha controversia.
2- Injusticia: subsidios por trabajo.
¿A qué queremos referirnos con este subtítulo? A medida que la conversación con el trabajador Ruben Mariani avanzaba, llegamos al punto que tanto estábamos buscando: "Hay algo que me parece injusto, y es que le den subsidios a gente que no trabaja, nos sacan plata a nosotros para dársela a las personas que tienen un montón de hijos para cobrar las asignaciones, yo trabajo para mi y para mi familia, no para mantener a un montón de vagos."
Finalmente entramos en el tema que tanto queríamos tocar con este trabajo: la injusta distribución del dinero con respecto a los subsidios.
Esta claro que estos son para todas las clases económicas del país, desde los menos adinerados, hasta los que tienen propiedades por todos lados, pero hay algo que causa descontento en la población, y es que cada vez hay menos gente que trabaja y más que depende de los planes, cuyo dinero surge del bolsillo de las personas que trabajan incontables horas a la semana para poder llevar la comida a su casa. Podemos constatar de que este trabajador al que entrevistamos no es el  único con esta opinión, quejas tras quejas llegan a nosotros día a día, se puede escuchar en las calles, de las bocas de la gente que toma un café con sus amigos, en las oficinas de trabajo, en las casas mismas, nadie esta contento con la idea de mantener a personas que sencillamente viven de procrear a chicos que después quedan en una total situación de pobreza al ser el dinero mal aprovechado.
En un principio la idea de deshacerse de los planes fue bastante considerada, pero pensando con la mente fría se llegó a la conclusión de que si en la actualidad cuesta mantenerse en una situación estable con subsidios, sin ellos muchos terminarían en una desagradable situación. Otros pensaban que tendrían que sacarse para las personas que viven sin hacer nada, más que nada aquellas que viven en las villas y no hacen más que ocupar espacios fácilmente aprovechables para otras cosas o ciertamente inhabitables, como lo son los costados de las vías de los trenes donde tranquilamente puede verse un sinfín de casas precarias que, a pesar de vivir en la indigencia, muchas poseen hasta antenas de cable Direct TV, algo que  provoca aún mayor descontento en la parte trabajadora.
Por eso nosotras también nos pusimos a pensar sobre qué podríamos hacer para calmar esta ira que surge en la gente de trabajo, llegando a una idea: subsidios por trabajo.
Posteriormente de mostrar la idea a distintas personas, nos vimos apoyadas con la idea de que los subsidios sean entregados a personas por un cierto tiempo en el cual deben conseguir trabajo -y si no tienen estudios completos y son necesarios anotarse en alguna institución para terminarlos- para volverse merecedoras de esto. ¿Qué sucede si no se capta ningún ánimo de cumplir con estos requisitos? Pues los subsidios son sacados, o reducidos, para estimular a la persona a que se esfuerce por conseguir un trabajo que pueda darle un mayor ingreso y beneficios.
Desempleados y subsidios.
Ya vimos el punto de vista de los trabajadores, lo que ellos opinan, sus pros y sus contras con respecto a los planes. Pero, ¿qué queda para aquellas personas desempleadas? Todos sabemos que hay distintos tipos de gente desempleada: la que se esfuerza por conseguir trabajo y volver al mercado laboral y la que no parece interesada en salir de su actual situación.
Veamos cómo se relacionan estas personas con respecto a los subsidios.
1- El desempleo voluntario.
Como sabemos, en la Argentina hay una gran parte de la población que se encuentra en situación de desempleo y, al no tener un ingreso, los planes ayudan bastante para mantener su situación hasta que puedan conseguir un nuevo lugar de trabajo con el cual recuperar su posición y poder acomodarse mejor, pero claro, en todos lados donde hay gente que se empeña, hay otra que prefiere hacer lo menos posible.
Enfoquémonos en los últimos nombrados, personas que podemos decir que son alérgicas al trabajo, a la idea de levantarse temprano, mantener una rutina diaria, dormirse temprano, alejarse de la vida de la noche. Es claro que todo esto parece espantarlos, y que prefieren dedicarse al robo antes que a trabajar sin importar si lo hacen a costa de vidas ajenas, pero en los últimos años estas personas se ven bastante acomodadas en la sociedad, los subsidios les han de venir perfectamente.
Retomando la idea del estímulo que pueden ser los planes, parece que el objetivo se ve totalmente desgastado y desviado, la idea de cobrar plata por el simple hecho de tener hijos no parece incitarlos a trabajar, a producir o consumir, sino a hundirse en una vagancia tal que sólo parece irse al momento de procrear un nuevo hijo que significa un ingreso más en la casa. De aquí es de donde sacamos el término "desempleo voluntario". Las personas se mantienen en una situación de desempleo sin la mínima intención de revertirlo al verse completamente satisfechos con todo lo que el Estado les da, su falta de trabajo no es por falta de estudios, porque no hay puestos o porque cada vez se es más exigente al momento de elegir personal, ellos mismos se meten en aquella categoría, porque claro, ¿para qué trabajar si se les otorga un dinero por cada hijo que tengan, aparte de una canasta básica de alimentos y hasta un plan para una vivienda? Es por esto que los trabajadores se ven en semejante descontento, la injusticia está en todos lados con respecto a este tema, y no pareciera que las personas encargadas de manejar todo lo referido a esto están buscando una solución.
Conclusión.
Después de investigar, debatir y consultar con otras personas, llegamos a la conclusión de que los subsidios son algo que se están manejando mal desde el momento en el que se pusieron en práctica, se distribuyen de una manera tan poco equitativa y justa que causa descontento en el pueblo trabajador, y queremos hacer denotar eso.
La idea de "subsidio por trabajo" nos pareció lo más justo a nivel de ambos grupos, tanto de los trabajadores como los desempleados, el hecho de darles una oportunidad para que aprovechen su tiempo nos parece más que justo, siendo claro que si pasan el tiempo preestablecido que puede llegar a ser como máximo de seis (6) meses, todos los planes que les benefician sean quitados hasta que demuestren que están en el mercado laboral nuevamente.
Pero también, mientras pensábamos, nos dimos cuenta de una cosa: si se les arrebata los subsidios aunque sea con una advertencia previa, lo más probable sería que el nivel de delincuencia aumentará en el país, es decir, hay gente que simplemente está decidida a no trabajar, y a nadie le gusta la idea de esforzarse todo un mes para que se le sea arrebatado el premio por su esfuerzo a costa de la vida misma. Por eso pensamos que esta idea también estimula un proyecto donde se aumente la seguridad en el país, la inseguridad es algo a lo que lamentablemente ya nos hemos acostumbrado a tener, con quien vivimos día a día, un aumento en el número de policías y encargados de cuidar de los demás  vendría realmente bien junto con nuestra idea.
Estamos planteando algo que nos parece lo más acertado con respecto al Bien Común, porque estamos buscando un equilibrio entre todas las partes que componen el Estado, un beneficio para los dos grupos que fueron el punto de crítica y observación en esta monografía.



Bibliografía
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·         AA.VV. http://www.taringa.net/posts/economia-negocios/8621794/Planes-Sociales-Nacionales-en-Argentina-costos.html.
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·         La Nación, http://www.lanacion.com.ar/307428-mitos-y-verdades-de-los-planes-trabajar (24/05/01)
·         Secretaría de Transporte, http://www.transporte.gov.ar/content/subsidios/
·         Gerencie, http://www.gerencie.com/auxilio-de-transporte.html (07/01/14)
·         Juan Manuel Iturria, La voz, http://www.lavoz.com.ar/columna/subsidios-argentina (24/07/11)






 EL AGUA

Autor: Matías Montero, Wei Lu

Materia: Doctrina Social de la Iglesia

Profesor: Lic. Roberto Joaquín Prieto

Colegio: Instituto San Rafael

Ciudad de Buenos Aires, 13 de noviembre de 2014


Introducción


En esta monografía, los autores se proponen analizar el rol que cumple el agua potable, un bien común, desde la perspectiva social.
Se estudiará y tratará de explicar las razones por las cuales las personas no cuidan y contaminan al bien más preciado del que disponen los seres humanos, el agua.

Tanto particulares como grandes industrias, no muestran un interés en el cuidado del agua potable, se suele hacer un uso excesivo e indebido, que va desde el derroche de la misma hasta la utilización de este medio como lugar para arrojar desechos químicos y metales pesados por parte de las industrias.

Es muy importante concientizar, ya que a través de ello, se pueden obtener grandes mejorías. Desde esta monografía, se hará un análisis de lo escrito anteriormente y se propondrán consejos y medios para solucionar este problema de índole mundial.


  
Índice


El agua y su importancia social. Página 4

Cómo cuidar el agua y otros datos. Página 5

Contaminantes del agua. Página 7

Conclusión. Página 10

Bibliografía. Página 11

 
 
El agua y su importancia social
El agua es una fuente de vida insustituible y fundamental para el desarrollo de la sociedad. Además de ser esencial, el agua es un recurso agotable y cada vez más escaso a escala mundial.
Este problema que se nos presenta en la actualidad es un tema que cada día ocupa más la atención de científicos, técnicos, políticos y en general, de muchos de los habitantes del planeta.

La escasez de este vital líquido obliga a reiterar nuevamente una llamada a la moderación de consumo por parte de la población a nivel mundial, ya que sin su colaboración los esfuerzos técnicos que llevan a cabo algunas organizaciones resultarían insuficientes.

El agua es el componente más abundante del planeta Tierra y se puede encontrar en diferentes estados: líquido, gaseoso o sólido. El 70% de la superficie está cubierta con agua pero en su mayoría por océanos y menos del 1% es agua disponible para consumo humano. Por eso es tan importante evitar la contaminación del agua. En Argentina, la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación estimaba a 2010 que el 82.6% de los hogares tenía acceso a agua segura de red pública. Otros estudios recientes sobre el panorama del agua en Argentina estiman que el 89% de la población tiene acceso a agua potable y que un 11% consume agua de pozos contaminados o de fuentes sin tratamiento o habilitación legal. Asimismo, se calcula que aproximadamente el 45% de la población tiene acceso a servicios de saneamiento. El agua contaminada es un factor de riesgo porque a través de ella se pueden transmitir enfermedades como hepatitis, cólera, malaria, dengue y diarreas, por ejemplo. El cuidado del agua es una responsabilidad compartida socialmente y desde cada hogar se puede contribuir con simples prácticas de consumo eficiente para que las futuras generaciones puedan contar con este recurso indispensable para la vida.
Por ello, si se logra disminuir el consumo de agua potable, se contribuirá a preservar el medio ambiente y a mantener la calidad del servicio. Al mismo tiempo, podremos favorecer nuestra condición de vida y construir un importante vínculo solidario.
Por estas razones, es imprescindible se haga un uso apropiado del recurso.



Cómo cuidar el agua y otros datos.

Evitar el derroche de agua potable
En verano y los días de calor aumenta la demanda de agua potable y, por tanto, la necesidad de evitar su derroche. En esta época, además de ser utilizada para ingesta, preparación de alimentos, higiene y quehaceres domiciliarios, comienza a ser usada con mayor frecuencia y en actividades recreativas, como el llenado de natatorios y piletas de lona.
Cabe destacar que al tratarse de un recurso limitado, su abuso por parte de un usuario o un sector tiene consecuencias para el resto de los consumidores, como menor presión o falta de agua.

Algunos datos de consumo:
El consumo de agua necesario por persona para vivir se estima en 80 litros diarios. Sin embargo en nuestro ámbito de concesión se consumen, en promedio, 300 litros diarios por persona.
  • Una canilla abierta verte entre 6 y 7 litros de agua por minuto.
  • Las piletas de material tienen entre 50 mil y 70 mil litros de capacidad de agua.
  • Las piletas de lona contienen entre 5 mil y 10 mil litros de agua.
  • Una canilla que gotea desperdicia 12 mil litros de agua anuales.
  • Un tanque de inodoro que pierde agua dilapida entre 34 mil y 80 mil litros por año.

Consejos para el uso racional y solidario del agua potable:
·         Hacer un uso solidario del recurso: dado que el agua se distribuye a través de un sistema de cañerías interconectadas, el abuso de este recurso por parte de un sector perjudica necesariamente a toda la red

·         Cuidar las reservas: Se recomienda mantener reservas de agua, tanto en la heladera para consumo y cocción de alimentos, como disponible en el tanque.

·         Evitar o restringir actividades como: riego de calles de tierra, pavimento, veredas y jardines, principalmente durante el día. Utilizar baldes en lugar de mangueras para regar o realizar la limpieza hogareña, ya que de esta manera no se desperdicia el recurso.

·         Cerrar la llave mientras se enjabona el cuerpo.

·         Solamente utilizar el agua estrictamente necesaria.

·         Cerrar la canilla durante el lavado de dientes y afeitado.

·         Instalar regadera de mano, ya que se ahorra de 10 a 19 litros por baño.

·         No usar el inodoro como basurero.

·         Cuando se utiliza la lavadora colocar el máximo de ropa permitido en cada carga ó bien ajustar el nivel de agua al tamaño de carga de ropa que se va a lavar.

·         Lavar el auto utilizando un balde. Jamás con la manguera.
·         La banqueta y patio deben limpiarse con escoba evitando desperdicios, o bien utilizar agua reciclada.
·         Lavar los platos al terminar de comer para que no se les pegue la comida, y recordar cerrar la llave mientras se enjabonan.
·         Regar el jardín de 7 de la noche a 7 de la mañana cuando el sol está oculto, para evitar evaporaciones, así las plantas aprovecharán más la humedad.
·         Tomar baños cortos.

Piletas de lona
• Tomar medidas para reducir al máximo la periodicidad con que se renueva el caudal.

• Cubrir la pileta con una media sombra cuando no se usa para impedir el ingreso de hojas, polvo y cualquier otra materia orgánica.

• Limpiar la superficie con una rejilla mosquitera, todos los días.

• Diluir una taza de lavandina por cada mil litros de agua en una regadera y verterla por toda la superficie de la pileta los días de uso intensivo; hacerlo por la noche, ya que en el día las altas temperaturas bajan la concentración de cloro libre al hipoclorito de sodio (lavandina).

• El vaciado como el llenado de piletas debe realizarse en horarios nocturnos.



Contaminantes del agua
Hay un gran número de contaminantes del agua que se pueden clasificar de muy diferentes maneras. Una posibilidad bastante usada es agruparlos en los siguientes ocho grupos:
1. Microorganismos patógenos. Son los diferentes tipos de bacterias, virus, protozoos y otros organismos que transmiten enfermedades como el cólera, tifus, gastroenteritis diversas, hepatitis, etc. En los países en vías de desarrollo las enfermedades producidas por estos patógenos son uno de los motivos más importantes de muerte prematura, sobre todo de niños.
Normalmente estos microbios llegan al agua en las heces y otros restos orgánicos que producen las personas infectadas. Por esto, un buen índice para medir la salubridad de las aguas, en lo que se refiere a estos microorganismos, es el número de bacterias coliformes presentes en el agua. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda que en el agua para beber haya 0 colonias de coliformes por 100 ml de agua.
2. Desechos orgánicos. Son el conjunto de residuos orgánicos producidos por los seres humanos, ganado, etc. Incluyen heces y otros materiales que pueden ser descompuestos por bacterias aeróbicas, es decir en procesos con consumo de oxígeno. Cuando este tipo de desechos se encuentran en exceso, la proliferación de bacterias agota el oxígeno, y ya no pueden vivir en estas aguas peces y otros seres vivos que necesitan oxígeno. Buenos índices para medir la contaminación por desechos orgánicos son la cantidad de oxígeno disuelto, OD, en agua, o la DBO (Demanda Biológica de Oxígeno).
3. Sustancias químicas inorgánicas. En este grupo están incluidos ácidos, sales y metales tóxicos como el mercurio y el plomo. Si están en cantidades altas pueden causar graves daños a los seres vivos, disminuir los rendimientos agrícolas y corroer los equipos que se usan para trabajar con el agua.
4. Nutrientes vegetales inorgánicos. Nitratos y fosfatos son sustancias solubles en agua que las plantas necesitan para su desarrollo, pero si se encuentran en cantidad excesiva inducen el crecimiento desmesurado de algas y otros organismos provocando la eutrofización de las aguas. Cuando estas algas y otros vegetales mueren, al ser descompuestos por los microorganismos, se agota el oxígeno y se hace imposible la vida de otros seres vivos. El resultado es un agua maloliente e inutilizable.
5. Compuestos orgánicos. Muchas moléculas orgánicas como petróleo, gasolina, plásticos, plaguicidas, disolventes, detergentes, etc. acaban en el agua y permanecen, en algunos casos, largos períodos de tiempo, porque, al ser productos fabricados por el hombre, tienen estructuras moleculares complejas difíciles de degradar por los microorganismos.
6. Sedimentos y materiales suspendidos. Muchas partículas arrancadas del suelo y arrastradas a las aguas, junto con otros materiales que hay en suspensión en las aguas, son, en términos de masa total, la mayor fuente de contaminación del agua. La turbidez que provocan en el agua dificulta la vida de algunos organismos, y los sedimentos que se van acumulando destruyen sitios de alimentación o desove de los peces, rellenan lagos o pantanos y obstruyen canales, rías y puertos.
7. Sustancias radiactivas. Isótopos radiactivos solubles pueden estar presentes en el agua y, a veces, se pueden ir acumulando a los largo de las cadenas tróficas, alcanzando concentraciones considerablemente más altas en algunos tejidos vivos que las que tenían en el agua.
8. Contaminación térmica. El agua caliente liberada por centrales de energía o procesos industriales eleva, en ocasiones, la temperatura de ríos o embalses con lo que disminuye su capacidad de contener oxígeno y afecta a la vida de los organismos.

Idea general
La contaminación de las aguas puede proceder de fuentes naturales o de actividades humanas. En la actualidad la más importante, sin duda, es la provocada por el hombre. El desarrollo y la industrialización suponen un mayor uso de agua, una gran generación de residuos muchos de los cuales van a parar al agua y el uso de medios de transporte fluviales y marítimos que, en muchas ocasiones, son causa de contaminación de las aguas. 
Naturales
Algunas fuentes de contaminación del agua son naturales. Por ejemplo, el mercurio que se encuentra naturalmente en la corteza de la Tierra y en los océanos contamina la biosfera mucho más que el procedente de la actividad humana. Algo similar pasa con los hidrocarburos y con muchos otros productos. 
Normalmente las fuentes de contaminación natural son muy dispersas y no provocan concentraciones altas de polución, excepto en algunos lugares muy concretos. La contaminación de origen humano, en cambio, se concentra en zonas concretas y, para la mayor parte de los contaminantes, es mucho más peligrosa que la natural.
De origen humano
Hay cuatro focos principales de contaminación antropogénica.
1. Industria. Según el tipo de industria se producen distintos tipos de residuos. Normalmente en los países desarrollados muchas industrias poseen eficaces sistemas de depuración de las aguas, sobre todo las que producen contaminantes más peligrosos, como metales tóxicos. En algunos países en vías de desarrollo la contaminación del agua por residuos industriales es muy importante.  
2. Vertidos urbanos. La actividad doméstica produce principalmente residuos orgánicos, pero el alcantarillado arrastra además todo tipo de sustancias: emisiones de los automóviles (hidrocarburos, plomo, otros metales, etc.), sales, ácidos, etc. 
3. Navegación. Produce diferentes tipos de contaminación, especialmente con hidrocarburos. Los vertidos de petróleo, accidentales o no, provocan importantes daños ecológicos.
Según el estudio realizado por el Consejo Nacional de Investigación de los EEUU, en 1985 se vertieron al mar unas 3.200.000 Toneladas de hidrocarburos. A lo largo de la década de los ochenta se tomaron diversas medidas para disminuir la contaminación de los mares y la Academia de las Ciencias de EEUU estimaba que se habían reducido en un 60% los vertidos durante estos años. Se puede calcular que en 1989 se vertieron al océano algo más de 2.000.000 de toneladas. De esta cifra el mayor porcentaje corresponde a las aguas residuales urbanas y a las descargas industriales (en total más del 35%). Otro tercio correspondería a vertidos procedentes de buques (más por operaciones de limpieza y similares, aunque su valor va disminuyendo en los últimos años, que por accidentes) y el resto a filtraciones naturales e hidrocarburos que llegan a través de la atmósfera.
Convenios como el Marpol (Disminución de la polución marina procedente de tierra) de 1974 y actualizado en 1986 y otros, han impulsado una serie de medidas para frenar este tipo de contaminación.
4. Agricultura y ganadería. Los trabajos agrícolas producen vertidos de pesticidas, fertilizantes y restos orgánicos de animales y plantas que contaminan de una forma difusa pero muy notable las aguas. 

Conclusión

Luego de este análisis, podemos decir que el uso excesivo e indebido del agua se debe, principalmente, a la falta de información y educación en el asunto.

Si la gente estuviese enterada de la importancia del agua potable en la vida cotidiana, esta monografía no hubiese sido redactada.

La falta de educación, junto al desinterés de cuidar el medioambiente son los factores principales y de mayor impacto en esta problemática.

La concientización sobre este tema es una solución eficaz y suficiente, el cuidado y buen uso de este recurso no renovable depende de cada uno, y es necesario ser solidarios con el resto de la gente.

 
Bibliografía

Aguas Bonaerenses,

Gobierno de México,

Agua y Saneamientos Argentinos S.A,

Aguas Cordobesas,

Ala,

San Luis Agua,

Aula 21,

Food and Agriculture Organization of the United Nations,

Diario La Nación,