EL BIEN COMÚN ECONÓMICO
CHIANETTA, JULIAN
Introducción
“El bien común
abarca el conjunto de aquellas condiciones de la vida social, con las cuales
los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y
facilidad su propia perfección.” Juan XXIII [1]
En este trabajo, se tratará el concepto de
bien común desde el punto de vista económico considerando los problemas
económicos a nivel mundial generados por el capitalismo.
Hemos
elegido este tema ya que nos parece una problemática importante a escala
mundial, que afecta a millones de personas.
Objetivo:
El
propósito de este trabajo es concientizar al lector acerca de como se puede
lograr un mejor desarrollo de una economía sostenible a partir del bien común
donde las personas no resulten perjudicadas.
Hipótesis
El sistema
capitalista es un sistema injusto en donde un pequeño grupo de personas se
enriquecen a costa de que un gran número se perjudique. Creemos que una posible
solución a las injusticias sociales de este sistema es aplicar la denominada
“economía del bien común”.
índice
Capitalismo: Explotación del hombre por el
hombre…………..Página 2
Un sistema
contradictorio……………………………………………………Página 3 y 4
Crisis económica en argentina……………………………………………..Página
5 y 6
Posibles soluciones al capitalismo como
problemática……….Página 6 y 7
Hipótesis……………………………………………………………………………..Página
7
Conclusión…………………………………………………………………………..Página
7
Notas…………………………………………………………………………………..Página
8
Bibliografía………………………………………………………………………….Página
8
Capitalismo: explotación del hombre por el hombre
La economía
capitalista arraiga de tiempos remotos desde la época del feudalismo, sin
embargo, se instauró definitivamente en el mundo durante el siglo XX, cuyo
máximo representante es Estados Unidos. Se caracteriza por el lucro continuo,
bajo costos de mano de obra, competitividad empresarial, consumismo, oferta y
demanda y la búsqueda del máximo beneficio. Como consecuencia de este sistema,
se desarrolló el fenómeno “explotación del hombre por el hombre”
Apropiación gratuita por parte de
quienes poseen los medios de producción, del fruto del trabajo adicional y, a
veces, de parte del trabajo necesario de los productores directos. La
explotación del hombre por el hombre surgió como resultado del desarrollo de
las fuerzas productivas, de la división social del trabajo, de la propiedad
privada y de la división de la sociedad en clases antagónicas: dueños de
esclavos y esclavos. El carácter de las relaciones de producción dominantes en
la sociedad determina las distintas formas de explotación durante la historia:
1.
La
explotación esclavista se basa en la propiedad de los esclavistas sobre los
medios de producción y sobre el propio trabajador: el esclavo.
2.
La
explotación feudal, se basaba en la propiedad del señor feudal sobre la tierra
y en la propiedad parcial sobre el siervo.
3.
La capitalista, en la propiedad capitalista
sobre los medios de producción y en el trabajo asalariado. El capitalismo es la
última forma de explotación del hombre por el hombre.
Citando a Santo Tomás de Aquino: "…el hombre no debe considerar los
bienes externos como propios, sino como comunes"... porque "por
encima de las leyes y de los juicios de los hombres está la ley, el juicio de
Cristo"[2]
Y al Concilio Vaticano II:
«El hombre, usando estos
bienes, no debe considerar las cosas exteriores que legítimamente posee como
exclusivamente suyas, sino también como comunes, en el sentido de que no le
aprovechen a él solamente, sino también a los demás»[3]
Un sistema contradictorio
Estamos viviendo en la era del gran desarrollo tecnológico, vivimos de y para la acumulación de dinero lo que no sólo es contraproducente, sino también injusto y stressante.El capitalismo es un sistema basado en la injusticia social y en el mal reparto de la riqueza. Como consecuencia de su imposición, ha llevado al uso de las armas en muchos de los países del tercer mundo, las dictaduras y sistemas de opresión financiados e impulsados por los grandes capitales extranjeros.
En África las consecuencias son muchas: gran pobreza con altos índices de desempleo, una tasa de mortalidad infantil muy alta, hambruna, enfermedades, precarias condiciones de vida, y lo peor sin ninguna solución rápida.
La lógica capitalista, no tiene lógica alguna desde el punto de vista social, busca el enriquecimiento de un pequeño grupo de la población, causando que un grupo mayoritario se vuelva muy pobre, esto se puede comprobar en que el ingreso económico de las tres personas mas ricas del mundo son superiores a la suma de los PBI de todos los países pobres del mundo.
Tres personas más ricas del mundo:
1.
Bill Gates – Estados Unidos
Patrimonio neto: $76 mil millones
2.
Carlos Slim Helu – México
Patrimonio neto: $72 mil millones
3.
Amancio Ortega Gaona – España
Patrimonio neto: $64 mil millones
10 países más pobres del mundo:
180. República Democrática del Congo: $364
179. Liberia: $490
178. Zimbabue: $516
177. Burundi: $640
176. Eritrea: $777
175. República Centroafricana: $789
174. Níger: $863
173. Malaui: $883
172. Togo: $927
171. Madagascar: $949
170. Afganistán: $1.008[5]
Total: $82.06
Total: $82.06
La lista es muy extensa, podríamos continuar
nombrando países, aún así la suma de sus PBI no supera a la de las tres
personas más ricas del mundo.
La creación de “centros” de
acumulación de capitales, ha provocado que los países de la periferia sean muy
pobres: en América Latina los índices de pobreza y hambruna, sobre todo en los
países de América central, son muy alarmantes. Este sistema está creando ciudadanos
que en el futuro probablemente estarán sometidas a condiciones de insalubridad
y adoptarán una actitud ingenua, ha degradado la educación y la calidad de vida
en los países tercermundistas hasta convertirlos solo en consumistas para sus
productos y en un ejército de mano de obra barata y explotada.
Los países capitalistas dicen ser protectores de la democracia y defensores de los intereses del pueblo, pero lo único que hacen es ejercer el dominio y someter al pueblo a su aceptación del régimen.
Los países capitalistas dicen ser protectores de la democracia y defensores de los intereses del pueblo, pero lo único que hacen es ejercer el dominio y someter al pueblo a su aceptación del régimen.
Una de las medidas de este
sistema es reducir los salarios al mínimo, exprimir al trabajador, y fomentar
el consumo hasta límites totalmente innecesarios. Así, generan miedo, miedo a
perder el trabajo y a quedar fuera del sistema.
Otra de las maneras, y tal
vez la más importante, con la cual se sostiene este sistema es a través de la
opresión y la violencia, la cual se
puede manifestar a gran escala en guerras, ya que las son impulsadas por
intereses capitalistas –perpetuar este sistema opresor, violento y explotador-
y no por motivos distintos (un ejemplo claro es la guerra de Irak, que costó la
vida de miles de personas inocentes en vano).
Crisis económica en Argentina
El capitalismo es un sistema económico en el que las crisis constituyen
una parte casi esencial. Argentina, como todos los países del mundo, sufrió
muchas veces de sus consecuencias.
En la década de 1970, durante la última dictadura militar, se realizó un
plan destructor de la economía comenzando con un plan neoliberal y terminando
con un Estado Benefactor e industrialización, iniciando un proceso de
desregulación de la economía la cual favorecía la entrada de productos importados.
Estas políticas establecen una menor intervención del Estado en los
problemas económicos y sociales de la población. La Junta Militar implementó un
plan de desarme del aparato productivo nacional haciendo que los beneficiados
sean unos pocos a costa del padecimiento de muchos -algo muy común en el
sistema capitalista- causando especulación y miles de desempleados.
Durante esta etapa, la deuda externa aumentó 6 veces su tamaño, ya que
para cada tarea que se quería realizar se pedían créditos.
Con la vuelta a la democracia, en 1983, el presidente Raúl Alfonsín se
enfrentó a un duro panorama: la economía seguía actuando como una bomba de
tiempo, que finalmente terminará por estallar durante el 2001. Con la nueva
moneda –el Austral- Alfonsín deja una
economía fuera de control padeciendo hiperinflación, pobreza, recesión,
desocupación y una creciente deuda externa.
Durante los años 90, con las políticas neoliberales, idénticas al
capitalismo, impulsadas en el gobierno de Carlos Menem, la población sufrió
otro fuerte golpe a la economía perjudicando a los sectores más vulnerables
junto con una desregularización de la economía, dando poder a grandes empresas
extranjeras por medio de privatizaciones, y una menor intervención del Estado en
la vida cotidiana que, citando al Papa Pío XI no constituye un bien común:
“Toda actividad del Estado, política y
económica, está sometida a la realización permanente del bien común; es decir
de aquellas condiciones externas que son necesarias al conjunto de los
ciudadanos para el desarrollo de sus cualidades y de sus oficios, de su vida
material, intelectual y religiosa.” [6]
La crisis provocó una gran desocupación, fragmentación y exclusión
social. Lamentablemente, estos resultados fueron productos de un abandono
considerable al concepto de bien común representados en la ciudadanía
argentina.
Las crisis económicas nos son, desafortunadamente, cada vez más
familiares y las aceptamos como algo natural donde, como siempre, solo unos
pocos se ven beneficiados. Lo cierto es que el sistema capitalista no debería
perjudicar a muchos para que unos pocos se favorezcan.
Posibles soluciones al capitalismo como problemática
Para solucionar estas
problemáticas causadas por este tipo de régimen de índole mundial, todos los
Estados deben tomar conciencia acerca
del concepto primordial del bien común y saber aplicarlo a sus políticas
económicas.
Citando la bibliografía de
Christian Felber, lo ideal sería establecer una “economía del sentido común”
que “coloque a los seres humanos y a
todos los seres vivos, así como el éxito de las relaciones entre ellos, en el
centro del sistema económico”. Recordemos que la economía es la que debe
servir al bien común y no al revés.
Lo ideal sería poder
adaptar la economía capitalista, donde priman valores de lucro y la
competencia, a los principios constitucionales. Felber explica como en su
libro “Economía del bien común”: “la
economía del bien común se debe regir por una serie de principios
básicos que representan valores humanos: confianza, honestidad,
responsabilidad, cooperación, solidaridad, generosidad y compasión, entre
otros, y aquellas empresas que guíen esos principios y valores deben
obtener ventajas legales que les permitan sobrevivir a los valores del
lucro y la competencia actuales.”[7]
Pero esto no es
suficiente. Es necesario devolver el poder al pueblo, que el Estado tenga mayor
control e intervención en la economía garantizando una mayor distribución justa
de forma equitativa entre la población. Bajo el socialismo, al suprimirse la
propiedad privada sobre los medios de producción y establecerse sobre ellos la
propiedad social, se acaba con las clases explotadoras y se elimina toda
explotación del hombre por el hombre.
Pero también debemos recordar que el bien
común no es la suma de los bienes particulares. No se trata de hacer el bien
común eliminando los bienes individuales para alcanzar una suma acumulativa que
luego se reparta entre todos los ciudadanos.
La concepción colectivista del bien
común es injusta, dado que tal igualitarismo es contrario a la justicia que
demanda que se da cada uno lo que le pertenece.
Hipótesis
El sistema
capitalista es un sistema injusto en donde un pequeño grupo de personas se
enriquecen a costa de que un gran número se perjudique. Creemos que una posible
solución a las injusticias sociales de este sistema es aplicar la denominada
“economía del bien común” que Christian Felber detalla en su libro, donde el
Estado no esté ausente, donde haya una repartición justa de los bienes y una
mayor justicia social. Es necesario concientizar a los Estados y también al
pueblo, volverle a otorgar el poder para que exijan lo que realmente merecen.
El
capitalismo es un sistema que está muy asentado y difícilmente se pueda quitar
de raíz, lo que sí es posible es cambiarlo, modificarlo para que sea un sistema
más justo.
Conclusión
El capitalismo es el sistema económico
más popularizado en el mundo. A su vez, posee aspectos negativos tales como la
explotación - ya sea dentro o fuera del territorio de cada país-, crisis, el
beneficio de pocos a costa del padecimiento de miles, pobreza, desempleo y
siempre los perjudicados son los sectores más vulnerables.
Esto se puede cambiar, concientizando,
promoviendo e impulsando a las naciones a aplicar el concepto esencial de
economía del sentido común. Esto garantizaría una mayor repartición justa,
equitativa del capital y mayor justicia social, no eliminaría de raíz el
sistema capitalista pero podría atenuar sus aspectos negativos.
Notas
¹ Juan XXIII: "Pacem in
terris", Carta encíclica del Papa Juan XXIII, 1963.
²
Juan Pablo II: “Centesimus annus”, capítulo IV “sobre la cuestión
social”, citando a Santo Tomás de Aquino; Carta Encíclica del Sumo Pontífice
Juan Pablo II en el Centenario de la Rerum Novarum, 1 de mayo de 1991.
³
Juan Pablo II: “Centesimus annus”, capítulo IV “sobre la cuestión
social”; Carta Encíclica del Sumo Pontífice Juan Pablo II en el Centenario de
la Rerum Novarum, 1 de mayo de 1991.
4 Datos según Forbes,
revista estadounidense que publica anualmente la lista de los hombres más ricos
del mundo.
5 Datos estimados según
el Fondo Monetario Internacional para el 2014.
6 Pío XI: "Divinis
illius magistri", Carta encíclica del Papa Pío XI, 1929.
7 FELBER, Christian, “Economía del
Bien Común”, 2010.
Bibliografía
Páginas de Internet
http://www.eumed.net
http://www.melior.is
Libros
BENÍTEZ, Carlos; SCARAMELLA, Christian; “Sociedad y
Economía en la Argentina Contemporánea”; ed. Longseller; Buenos Aires; 2011.
SVAMPA, M., “La Sociedad Excluyente. La Argentina bajo el
signo del neoliberalismo”, ed. Taurus, Buenos Aires, 2005.
FELBER, Christian, “Economía del Bien Común”, ed.
Deutike, 2010.
[1]
Juan XXIII: "Pacem in
terris", Carta encíclica del Papa Juan XXIII, 1963.
[2] Juan Pablo II: “Centesimus annus”, capítulo IV; carta
encíclica del papa Juan Pablo II, 1991.
[3]
Juan Pablo II: “Centesimus annus”, capítulo IV;
carta encíclica del papa Juan Pablo II, 1991.
[4] Datos según la revista “Forbes”, Estados Unidos,
2014.
[5] Datos estimados según el FMI, 2014.
La busquedad del bien
común:
Como lograrlo a través
de la política mediante un régimen político.
Realizado
por: Sapia, Matías Nahuel
Sapia, Sebastián
Gabriel
Profesor: Prieto, Roberto Joaquín
Materia: Doctrina Social de la Iglesia
Curso: 5° “b”
Año: 2014
Índice
Introducción ..……………………………………………………………………………………………..
3
¿Qué es la política? .......................................................................................................................
3
¿Qué es un régimen político?
........................................................................................................
4
Los regímenes políticos más típicos …..……………………………………….……………………….
4
·
Los regímenes democráticos
……………………………………………………………………. 4
·
Los regímenes no democráticos
………………………………………………………………... 5
·
Dictaduras militares ……………………………………………………...………………………..
6
·
Regímenes autoritarios populistas ……………………………………………………………...
7
·
Regímenes autoritarios nacionalistas
………………………………………………………….. 7
·
Los regímenes islámicos: el caso de Irán ……………………………………………………………....
7
Consecuencias de los
regímenes políticos en la sociedad …………………………………………. 7
El régimen restaurador del
bien común ………………………………………………………………... 7
Conclusión
………………………………………………………………………………………………… 8
Bibliografía
………………………………………………………………………………………………… 9
Introducción
A lo largo de la historia de la
humanidad, se ha evidenciado, ya sea para bien o para mal, que el factor de la
política posee un rol muy influyente en la busquedad del bien común en las
sociedades, tanto acercándose casi a su obtención como al alejamiento de la
busquedad de este. Esto ha sucedido centenares de ocasiones en todos los
rincones del planeta donde haya una sociedad sedienta del bien común,
provocando su gran esperanza y crecimiento o su gran desilusión y destrucción.
De vez en cuando, surge un régimen
político, que en su esencia está presente la busquedad del bien común, pero,
lamentablemente, en la mayoría de casos este, ya sea por los intereses de las
personas o, simplemente, por el paso del
tiempo sin obtener el tan deseado objetivo, se va convirtiendo en un régimen
más como los anteriores.
Es por eso, que es necesario la implementación
de un régimen político que tenga como uno de sus principales estandartes el de
la busquedad del bien común, para así lograr de una vez por todas que las
personas puedan vivir sus vidas de manera gratificante y con un sentimiento de
hermandad y fraternidad con sus iguales.
Este es el motivo por el cual en
la siguiente monografía propondremos una
reflexión de acerca de la política, los regímenes políticos, las consecuencias
de su implementación, para así culminar con la proclamación de nuestro
pensamiento de acerca de cuál sería el modo de ver la busquedad el bien común a
través de la política mediante un régimen político, el cuál llevado a cabo con
el fervor y la voluntad necesaria se podría obtener el mismísimo bien común en
su estado puro.
“Los pueblos solo
destruyen un sistema de convenciones para crear otro.”
André
Maurois
¿Qué es la política?
El
término “política”,
que proviene del latín politicus y ésta del griego antiguo πολιτικός
'civil, relativo al ordenamiento de la ciudad o los asuntos del ciudadano', es
una rama de la moral que se ocupa de la actividad, en virtud
de la cual una sociedad libre, compuesta por mujeres y hombres libres,
resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva. Es un quehacer
ordenado al bien
común. Siguiendo con esta definición la política es el ejercicio
del poder que busca un fin trascendente. Esta promueve la participación
ciudadana ya
que posee la capacidad de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para
promover el bien común.
A lo
largo de la historia ha habido bastas concepciones de ella, por ejemplo, para Carl Schmitt la política era como juego o dialéctica
amigo-enemigo, que tiene en la guerra su máxima expresión, y para Maurice Duverger,
como lucha o combate de individuos y grupos para conquistar el poder que los
vencedores usarían en su provecho. También está Max Weber,
que define la política estrictamente en función del poder.
La
política origina varios sistemas políticos, que son las interacciones
por medio de las cuales se asignan autoritativamente, en el sentido de que provienen de una
autoridad, valores a una sociedad. Los sistemas políticos no se hallan
aislados, esquemáticamente se puede decir que las interacciones se producen
dentro del seno de los propios sistemas y fuera del sistema, es decir, con
otros sistemas políticos. Los más importantes son: Anarquía ( Socialismo libertario, Anarquismo); Autocracia y dictadura ( Absolutismo, Sarzokratos, Despotismo, Junta militar); Monarquía ( Monarquía absoluta, Monarquía
constitucional, Monarquía semiconstitucional, Monarquía popular, Monarquía hereditaria, Monarquía electiva, Monarquía auto-proclamada, Monarquía mancomunada (Commonwealth) ); Cleptocracia; Papotismo jerárquico organizativo híper social; Oligarquía ( Aristocracia; Meritocracia; Plutocracia; Tecnocracia;
Teocracia ); Democracia ( Democracia directa, Democracia deliberativa, Democracia semidirecta, Democracia
representativa ( Sistema Westminster, Sistema Parlamentario, Sistema presidencial, Sistema
Semipresidencial, Sistema Congresal) ); Partido político ( Sistema de partido único, Sistema de partido dominante, Sistema multipartido); República ( República
presidencialista, República parlamentaria, República socialista, República soviética, República islámica); Jefe de estado ( Presidente, Monarca (Emperador) ); Jefe de gobierno ( Primer Ministro ); Gobierno ( Ministro, Secretario, Secretario de estado, Fiscal general ).
Socialismo, comunismo y fascismo son más bien movimientos socio-económicos,
pero sus fuertes vínculos con el control y política gubernamental les ha hecho
merecedores de cierto reconocimiento como sistemas políticos.
Además,
los elementos del sistema político se pueden reducir a cuatro, que operan en
distintos niveles dentro del sistema:
·
Elementos
institucionales. Son los órganos e instrumentos que dirigen el sistema y
cumplen la función de asignar valores a la sociedad.
·
Actores
institucionalizados, en que la sociedad se organiza para transmitir sus
demandas o influir o modificar las decisiones de la autoridad.
·
Los
valores de los individuos y grupos sociales. Viene a ser la cultura política.
·
Otros
sistemas políticos de carácter nacional. El escenario internacional.
¿Qué es un régimen político?
En
simple palabras, es el conjunto de instituciones políticas por medio de las
cuales un Estado organiza la manera de ejercer
el poder sobre
la sociedad.
Cabe señalar que esta definición también es válida para los gobiernos
considerados ilegítimos por parte de sus detractores. Tales instituciones
tienen como objetivo regular la lucha por el poder
político y su
ejercicio, lo que incluye la relación entre aquellos que ostentan la autoridad
y el resto de la sociedad.
Los
regímenes políticos pueden caracterizarse como:
·
Parlamentarios,
si existe colaboración;
·
Presidenciales,
si existe predominio del Ejecutivo;
·
Convencionales,
si se manifiesta de forma colegiada (ej, Suiza) y,
·
Asamblearios,
si se aprecia confusión de poderes, con manifiesta tendencia a la supremacía
del Ejecutivo (como, por ejemplo, los antiguos modelos socialistas de tipo
soviético).
Los regímenes políticos más
típicos
Los regímenes democráticos
Regímenes parlamentarios: son los
modelos europeos típicos. El Poder Ejecutivo está aquí vinculado al Poder
Legislativo, y depende de una mayoría a su favor, si bien admiten distintas
posibilidades en la formación de los gobiernos (mayoritario, minoritario o en
coalición).
Regímenes presidenciales:
el Presidente (Poder Ejecutivo) dirige el gobierno, y es elegido de forma
directa e independiente de las cámaras legislativas. Éstas tienen como función
aprobar las leyes, y además son los entes representantes de la voluntad
general.
Regímenes
semiparlamentarios. El mejor ejemplo es Israel, en donde el Primer Ministro
goza de una legitimidad propia frente al Parlamento, pero debe contar
con la mayoría parlamentaria para sacar adelante las leyes.
Regímenes
semipresidenciales: Imperaban en Europa en los años 20 sobre la base de un
régimen parlamentario, el Presidente goza de facultades especiales para nombrar
Primer Ministro, nombrar a los miembros del gobierno, o presidir sus reuniones.
Además de
esta clasificación, existen otras tipologías de los regímenes democráticos, que
permiten dividirlos en dos modelos:
·
Modelo
Westminster. Proviene de la experiencia política del Reino Unido y
alcanza a la mayor parte de los países de área de la Commonwealth. Se basa en
un sistema de representación mayoritario, con una alta concentración
de poder donde un solo partido tiene la mayoría y controla el
gobierno.
· Modelo de democracia de
consenso: Característico de las democracias continentales europeas, suele
ofrecer unos rasgos comunes que se sintetizan en la existencia de gobiernos de
coalición, lo que implica la participación de múltiples fuerzas políticas en el
Ejecutivo.
Los sistemas no
democráticos
Los regímenes autoritarios,
los totalitarios, las dictaduras civiles y las militares, y el populismo son
ejemplos de estos regímenes. Los regímenes no democráticos se caracterizan
por el ejercicio del poder de forma monopolista, sin límites ni
control, ya lo realice una persona o un grupo de personas.
Como antecedentes históricos, debemos
considerar las aportaciones doctrinales tanto del constitucionalismo liberal,
que identifica dictadura con régimen no constitucional, como las del marxismo,
que introduce el concepto de dictadura del proletariado, para describir la
naturaleza coactiva-represiva del proceso transitorio que precede al
establecimiento de la sociedad ideal; este período tiene una finalidad
revolucionaria.
En efecto, K. Schmitt establece
dos modelos de dictaduras:
·
La
dictadura comisarial: vinculada al modelo romano. Implica la suspensión del
orden constitucional vigente para garantizarlo. La dictadura se establece por
un período limitado, y por razones excepcionales.
·
La
dictadura soberana: donde el Ejecutivo constituido apela a un nuevo orden y
reclama el poderconstituyente. Este supuesto puede tener un carácter
reaccionario o revolucionario.
F. Neumann elabora su teoría
sobre las dictaduras analizando las experiencias del nazismo y el estalinismo
que, nivelada, le permiten establecer tres tipos de dictaduras:
• Dictadura simple: un individuo o
grupo ejerce el poder de forma absoluta o sin control a través de los
medios tradicionales de coacción del Estado: el ejército, la policía, la
burocracia y la administración de justicia. La población no tiene ningún tipo
de interés por la actividad política, no hay participación ni conciencia
política.
• Dictadura cesarista, según el
ejemplo de Napoleón III. Se trata de una dictadura personal, que para la toma
del poder y su ejercicio se apoya en la población. Este modelo recibe
los nombres de populismo, bonapartismo y cesarismo. La intervención de la masa,
no articulada e inconsciente, es utilizada por el líder para apoyarse.
• Dictadura totalitaria. Implica un
control de la educación, de los medios de comunicación y de la vida privada de
los individuos.
J. Linz, refiriéndose en
particular a la experiencia de la dictadura española de la primera mitad del
siglo XX, pero con afán generalizador, enuncia el concepto de régimen autoritario
en contraposición al régimen totalitario; las dimensiones características del
régimen autoritario son:
• Existencia de
un pluralismo limitado y no responsable, en contraposición
al poder centralizado de los totalitarismos.
• Existen grupos activos políticamente,
como el ejército, la iglesia, las organizaciones empresariales, no
responsables, porque no están sujetos a elecciones competitivas. Este
conjunto de actores se constituye en una coalición dominante, en la que se da
una alianza o pacto que permite la estabilidad del régimen.
• Mentalidad frente a ideología: en
los regímenes autoritarios hay una mentalidad generalizada que sirve para
justificar y sostener el régimen.
• Ausencia de movilización política
a causa de la despolitización de las masas. La sociedad se sitúa fuera de la
actividad política, con el mínimo nivel de participación y controlada desde
arriba.
• El poder está en manos
de un líder o grupo reducido; y si existe un partido único no está bien
organizado ni monopoliza el acceso al poder, y no tiene una entidad
ideológica.
• Existen unos límites formales
al poder, predecibles, pero mal definidos. Estos límites son unas normas y
procedimientos de actuación, a los que el régimen se somete, pero los cuales
pueden ser cambiados de forma prerrogativa.
Por último, conviene resaltar la
posición de L. Morlino convierte los conceptos en instrumentos analíticos, para
poder elaborar comparaciones. De este modo, es posible elaborar tipologías de
regímenes no democráticos, según las siguientes categorías: regímenes
autoritarios fascistas, populistas, nacionalistas, comunistas e islamistas.
Dictaduras militares
Son la expresión de la
intervención de las Fuerzas Armadas de un país en la política del
mismo. El fenómeno más típico relacionado con este modelo es el del golpe de
Estado, sobre todo en África y Asia tras la descolonización e históricamente en
América Latina. En ciertos casos, la intervención militar es indirecta y
mantiene un gobierno civil al que maneja en la sombra; esto nos permite
establecer el concepto de régimen militar directo o pretorianismo, según
Huntington. En esta línea podríamos situar las llamadas dictaduras
cívico-militares, que son la expresión de la alianza entre militares y
burócratas civiles, políticos profesionales y representantes de las clases
dominantes. Por lo que se refiere a la experiencia de la mayoría de los países
del área iberoamericana G. O’Donnell elabora el concepto de dictaduras
burocrático-autoritarias, que resultó una característica de la región en la
década de los 70.
Regímenes autoritarios populistas
El Peronismo es el ejemplo
más destacado. Se basan en la existencia de un líder carismático directamente
relacionado con las masas no organizadas; en especial, con las urbanas de
reciente inmigración, a las que falta una conciencia política participativa.
Regímenes autoritarios
nacionalistas
Son típicos de África, y se
crean a partir del proceso de independencia colonial, dirigido por una élite
local. Suelen contar con un líder carismático, en ocasiones un héroe durante el
proceso de independencia. Las Fuerzas Armadas desempeñan aquí un papel
secundario, aceptando el poder civil. Por lo general, solo cuentan con un
partido único, que acaba convirtiéndose en una maquinaria burocrática y de
control de clientelas. Su ideología es ambigua, anticapitalista,
antiimperialista, y orientada hacia el socialismo.
Los regímenes islámicos: el caso
de Irán
Un régimen islámico no es lo
mismo que un Estado islámico: en ambos la religión oficial es la musulmana,
pero en los regímenes islámicos, además, el clero ejerce el poder, apoyado
en una ideología compleja, la religión islámica, y en dos elementos
conceptuales: la UMMA, o comunidad de creyentes y la SHARÍA o aplicación de las
normas religiosas del Islam como principios fundamentales del ordenamiento y de
la convivencia. La estructura partidista está articulada por el clero, y los
grupos se componen de afiliados creyentes.
Consecuencias de los regímenes
políticos en la sociedad
Dentro de la amplia gama de
efectos que puede ocasionar la aplicación de uno de los tipos de regímenes
políticos antes descriptos aquí en la sociedad del Estado donde se lo aplica,
se pueden mencionar:
·
Obtención
o alejamiento del bien común en general para todas las personas.
·
Abolición
o aumento de las desigualdades entre las personas en todos los ámbitos.
·
Propagación
o eliminación de un sentimiento de hermandad, fraternidad, igualdad y libertad
en las personas hacia sus pares.
·
Mejoramiento
o empeoramiento de la calidad de vida de las personas, ya sea, mediante los
aspectos económicos, sociales, culturales, ambientales, educativos como
sanitarios.
·
Fomento
de un sentimiento de nacionalismo, el cual puede ser moderado como extremista.
·
Erradicación
o generación de sentimientos y pensamientos tanto positivos como perjudiciales
en las personas.
·
Creación
o destrucción de un ambiente propicio para el gozo de todos los derechos de los
habitantes.
·
Impulso o
retraso de un orden prospero en las personas.
El régimen restaurador
del bien común
Para comenzar a restaurar el bien
común, en primer lugar, hay que asegurar la plena vigencia de los derechos de
todos, cuya crisis define uno de los rostros más negativos de la Argentina y
los demás países. No hay democracia ni bien común sin respeto a la ley, que es
liberadora en la medida que iguala, en el aspecto legal, al que tiene poder
político económico, social y cultural, con aquel que ningún poder tiene. Esta democracia
no se perfecciona sin justicia social, por lo que es necesario una revolución
solidaria.
La revolución solidaria que
proponemos implica hacer todos los esfuerzos para reducir la brecha creciente
entre pobre y ricos, mejorar el nivel de vida de los trabajadores y su
participación económica, pero sobre todo, una acción sostenida para erradicar
la pobreza extrema, la cual impide la promoción humana y social.
En lo económico, se tiene que
reconciliar la economía, que es colocarla
al servicio de lo humano, del bien común, de las necesidades sociales
básicas, del desarrollo regional, de la integración argentina.
Además, la democracia y la
busquedad del bien común exigen hoy un proceso de socialización del poder. Como
supo escribir Carlos Auyero: “La falacia liberal “Achicar el Estado es agrandar
la Nación” deber reemplazada por la afirmación “Fortalecer la sociedad es
agrandar la Nación y darle al Estado su verdadera dimensión de gerente del bien
común” ”*. Es por eso, que fortalecer la sociedad significa, aplicar el
principio de subsidiariedad en beneficio de las asociaciones intermedias, que
son una fuerza social significativa y cumplen un papel vital en la
representación de los sectores de base de la comunidad, atendiendo al bien
común, con un sentido de especificidad.
No hay liberación, planificación
democrática ni busquedad del bien común sin identidad cultural. Ello exige
cambiar el signo de nuestra educación y desarrollar una política cultural
fundada en la libertad y el bien común, y asentada en la afirmación de nuestra
identidad nacional y latinoamericana. Esta educación debe ser un derecho pleno
de todos los argentinos, con el fin de formarlos como ciudadanos.
Conclusión:
De todo lo antes expuesto y
reflexionado podemos exclamar que, ya sea en poca o demasiada medida, la
sociedad es la que sufre los efectos, positivos o negativos, dejándola en un
buen camino hacia el bien común o totalmente destruida, a veces, sin haber un
punto medio.
Es por esto que, se deberá asegura
la busquedad del bien común, y que mejor manera que hacerlo, que a través de un régimen político como el antes
propuesto que no solo esta basado en el bien común sino que esta diseñado para
que trabaje siempre en su busquedad. Para así, poder generar una sociedad y un
futuro más prósperos. Además, de que cada uno como parte de una población o un
todo nos tenemos que replantear nuestras acciones y conductas para así poder
comenzar con el cambio.
“Para que el mal triunfe solo hace falta que los
hombres del bien no hagan nada”
Ernest Burke
*Fragmento de “Del Estado de
jungla a la recreación de la república”, de Carlos Auyero.
Bibliografía:
Auyero Carlos: “Del Estado de
jungla a la recreación de la república”, capítulo 1, El Cid Editor, Buenos
Aires, mayo de 1983.
Huntington S.P.: “El
pretorianismo y la decadencia política” en El orden político en las
sociedades en cambio, Barcelona, Paidós, pp. 175-236.
http://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtica
http://es.wikipedia.org/wiki/Régimen_político
Morlino
L: “Los autoritarismos” en G. Pasquino y otros: Manual de ciencia
política, Alianza. Madrid, 1990, pp. 129-179.
O’Kane R.: “Military Regimes:
Power and Force” en European Journal of Political Research, 1983-1,
p.27-45.
Salvini G. y Andreis E.: “Un
analisi comparato del processo di transizione in Unione Sovietica e nella
Repubblica Popolare Cinese” en Il politico, nº 179-4, 1996, pp.
563-607.
VV.AA. “Les régimes islamiques”,
monográfico de Povoirs, n’12, 1979.
EL BIEN COMÚN
ASPECTO SOCIAL
"LA EDUCACIÓN"
Autores:
Ignacio Bellazzi
Gabriela Mendes
Profesor:
Roberto J. Prieto
Materia:
Doctrina Social de la Iglesia
Escuela:
Instituto San Rafael
Curso:
5ºB
Año:
2014
Introducción
Tema
general: “El bien común”
Sub-tema:
“El bien común en el Aspecto Social”
Monografía:
“El bien común, Aspecto Social - La Educación”
Se
decidió la elección de esta temática debido a que se considera que la educación
es una parte fundamental de la vida del ser humano ya que por ella se instruye,
aprende y reflexiona de como afrontar al mundo y a las relaciones que se
establecen con los otros, saber respetar sus opiniones y poder expresar las de
uno mismo. Además se aprenden nuevos valores y se fortalecen aquellos que
vienen desde la familia.
El
fin de la siguiente monografía es desarrollar aspectos sobre el bien común
desde el aspecto social, centralizado en la educación y como ésta puede aportar
para generar un beneficio para todos en especial en nuestro país. Para lograrlo, analizaremos el tema partiendo
de la importancia de la educación de las personas y de las problemáticas
presentes en la sociedad de nuestro país por la falta de la misma.
Luego
de haberlo demostrado se propondrán posibles soluciones que se podrían aplicar.
Índice
Introducción-------------------------------------------------------------------------------1
El bien
común----------------------------------------------------------------------------3
Perspectiva del tema
en el aspecto social----------------------------------------3
La educación: un
derecho fundamental para la sociedad---------------------4
Problemática
educativa: La desigualdad-------------------------------------------4
Conclusión---------------------------------------------------------------------------------7
Bibliografía---------------------------------------------------------------------------------8
El Bien Común
El bien común es un
concepto que en general puede ser entendido como aquello de lo que se benefician
todos los ciudadanos o como los sistemas sociales, instituciones y medios
socioeconómicos de los cuales todos dependemos que funcionen de manera que
beneficien a toda la gente. El concepto de bien común contiene diferentes
elementos o puede ser estudiado desde diferentes perspectivas.
De la
dignidad, unidad e igualdad de todas las personas deriva, en primer lugar, el
principio del bien común, al que debe referirse todo aspecto de la vida social
para encontrar plenitud de sentido. Según una primera y vasta acepción, por bien común se entiende «el conjunto de
condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno
de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección»
Características del bien común:
¨
Supone
el respeto a la persona: respeto por los derechos humanos,
fundamentales e inalienables, reside en las libertades naturales de cada persona
y el desarrollo de la vocación humana.
¨
Exige
el bienestar social y el desarrollo del grupo mismo:
desarrollo de todos los deberes sociales, la autoridad debe facilitar a cada
uno lo que necesita para llevar una vida digna
¨
Implica
la paz: estabilidad y seguridad en un orden justo, derecho a la
legítima defensa individual y colectiva.
Perspectiva del tema
en el aspecto social…
El interés desde este punto de vista no se centra en
individuos sino en comunidades o sociedades. En las palabras de Simón Bolívar:
“Son derechos del hombre: la libertad, la seguridad, la prosperidad, la salud,
la educación, la vivienda digna, la igualdad, etc. La felicidad general, que es
el objeto de la sociedad, consiste en el perfecto goce de estos derechos” y
"El sistema de gobierno más perfecto es aquél que produce mayor suma de
felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad
política."
En esta perspectiva no puede haber bien común a menos que las
sociedades estén integradas y sean estables (es decir, que haya cohesión
social). En otras palabras: a menos que esos sistemas sociales sean viables en
el largo plazo. Pero lo que incrementa esa viabilidad social no necesariamente
aumenta la utilidad individual o bienestar de cada individuo.
Así, desde este punto de vista se puede entender el bien
común como la suma de las condiciones de la vida social que permiten que los individuos
libremente organicen sus vidas. El propósito del Estado (entendido como la
sociedad políticamente organizada) sería entonces proveer a los individuos de
los medios para que puedan efectivamente llevar a cabo esas elecciones.
Las exigencias del bien común derivan de
las condiciones sociales de cada época y están estrechamente vinculadas al
respeto y a la promoción integral de la persona y de sus derechos
fundamentales.
El bien común es un deber de todos los
miembros de la sociedad: ninguno está
exento de colaborar, según
las propias capacidades, en su consecución y desarrollo.
No podemos sólo buscar nuestras ventajas
y subordinar a ellas la búsqueda del bien común. Debemos buscarlo por
responsabilidad correlativa con los otros miembros de la sociedad.
Corresponsabilidad que también nos da derecho a gozar de las condiciones de
vida social que resultan de la búsqueda del bien común.
La educación: un derecho fundamental para la sociedad
¨ La educación para el desarrollo
La educación es un derecho humano fundamental y una herramienta
decisiva para el desarrollo de las personas y las sociedades. Además de proveer
conocimientos, la educación enriquece la cultura, el espíritu, los valores y
todo aquello que nos caracteriza como seres humanos.
La educación siempre ha sido importante para el desarrollo, pero
ha adquirido mayor relevancia en el mundo de hoy que vive profundas
transformaciones, motivadas en parte por el vertiginoso avance de la ciencia y
sus aplicaciones, así como por el no menos acelerado desarrollo de los medios y
las tecnologías de la información.
¨
¿Por qué es necesaria?
La educación es necesaria en todos los sentidos. Para alcanzar mejores
niveles de bienestar social y de crecimiento económico; para nivelar las desigualdades económicas y
sociales; para propiciar la
movilidad social de las personas; para acceder a mejores niveles de empleo; para elevar las condiciones culturales
de la población; para ampliar las
oportunidades de los jóvenes; para vigorizar los valores cívicos y laicos que
fortalecen las relaciones de las sociedades; para el avance democrático y el
fortalecimiento del Estado de derecho; para el impulso de la ciencia, la tecnología y la
innovación.
¨ Educar desde niño
La educación contribuye a mejorar la vida y es una pieza
clave para acabar con el círculo de pobreza que amenaza a muchos niños de
países en desarrollo.
Permite a los niños y niñas adquirir el conocimiento y las
aptitudes necesarios para adoptar formas de vida saludables y asumir un papel
activo en la toma de las decisiones que les van a afectar en el futuro.
Una educación basada en los derechos es la vía para acabar
con algunas de las desigualdades más
arraigadas en la sociedad.
Problemática
Educativa: La desigualdad
El acceso a la educación siempre se ha
caracterizado por ser uno de exclusividad y prestigio para las clases sociales
altas, y uno mediocre y general para las clases bajas.
El
acceso a educación es visto como una oportunidad para movilizarse al interior
de la estructura social, sin embargo, existe conciencia de que esa oportunidad
está condicionada por los recursos económicos disponibles para acceder al sistema
Andrea
Greibe Kohn, Oportunidades
educativas y desigualdad: percepciones respecto a la incidencia de la educación
en la estructura social
Se puede hablar de igualdad de oportunidades
cuando todos los alumnos tienen formal y legalmente las mismas posibilidades
educativas. Cuando estas posibilidades se hacen accesibles a todos los alumnos,
superando formas de acceso y de selección encubiertas, el término más preciso
es el de igualdad en el acceso. Un nivel superior de igualdad se encuentra
cuando, una vez garantizada la igualdad en el acceso, se proporciona un
programa educativo similar a todos los alumnos y se evita, en consecuencia, que
los que proceden de clases sociales populares estén mayoritariamente
representados en los programas menos valorados social y académicamente: aulas
especiales, programas de educación compensatoria, programas de garantía social.
Finalmente, la igualdad en educación encuentra su significado más fuerte cuando
se analizan los resultados escolares de los alumnos. La igualdad de resultados
supone que se encuentran rendimientos similares entre los alumnos procedentes
de distintas clases sociales, culturas o sexos. Esta última acepción tiene un
claro componente utópico. Si las diferencias sociales influyen en mayor o menor
medida en el progreso educativo de los alumnos, es previsible encontrar
diferencias entre ellos debidas a su origen social. Sólo la nivelación de las
diferencias sociales, tarea que no es responsabilidad directa del sistema
educativo, o el desarrollo de estrategias de intervención que impidan la
incidencia de las desigualdades sociales en el ámbito educativo, permitirán
alcanzar un objetivo más profundamente igualitario.
En las últimas décadas, las
interpretaciones sobre la desigualdad en la educación han pasado de un enfoque
unidimensional más determinista a una visión multidimensional e interactiva.
Está ampliamente constatado que las diferencias sociales y culturales de los
alumnos condicionan su progreso educativo y los resultados que obtienen. El
informe de la OCDE-CERI
(1995) sobre los alumnos con riesgo de fracaso señala siete factores
predictivos del bajo nivel escolar que están estrechamente relacionados con la
desventaja social: pobreza, pertenencia a una minoría étnica, familias
inmigrantes o sin vivienda adecuada, desconocimiento del lenguaje mayoritario,
tipo de escuela, lugar geográfico en el que viven y falta de apoyo social. Pero
no existe una correspondencia estricta entre las desigualdades sociales y las
desigualdades educativas. Hay otros factores, como la familia, el
funcionamiento del sistema educativo y la propia escuela que pueden incrementar
o disminuir estas desigualdades.
El ambiente de la familia y
su compromiso con la escuela tienen una indudable repercusión en el progreso
educativo de los alumnos. Los recursos familiares, su nivel de estudios, los
hábitos de trabajo, la orientación y el apoyo académico, las actividades
culturales que se realizan, los libros que se leen, la estimulación para
explorar y discutir ideas y acontecimientos y las expectativas sobre el nivel
de estudios que pueden alcanzar los hijos, son factores que tienen una
influencia muy importante en la educación de los alumnos. Sin embargo, lo más
importante no es describir estas relaciones genéricas entre el contexto social
y el familiar, sino analizar qué tipo de relaciones se establece entre las
configuraciones familiares singulares y el universo escolar. Desde esta
perspectiva, lo importante no es el capital cultural que se posee sino cómo se
transmite. Un capital cultural enriquecido puede tener escasa incidencia en el
progreso educativo de los hijos. Por el contrario, los padres con escaso
capital escolar pueden tener una mayor influencia por el tipo de relaciones que
mantienen con sus hijos y por la búsqueda constante de experiencias que les
enriquezcan, lo que contribuye a que sus resultados educativos sean positivos.
La ausencia en la familia del valor educación
como prioridad es otra de las causas de desigualdad. Algunas solo le dan
importancia a la inscripción de alumnos para cobrar una beca o el salario familiar,
causando desinterés por la educación provocando un nivel muy bajo de
responsabilidad hacia las tareas escolares
El funcionamiento del
sistema educativo tiene también una notable influencia en los niveles de
desigualdad educativa. Los recursos existentes, el apoyo a las familias, los
criterios de admisión de los alumnos en las escuelas, el número de alumnos por
aula, la formación y motivación de los profesores, las facilidades para que los
alumnos prosigan sus estudios, los materiales disponibles en el aula y los
criterios de evaluación establecidos, son condiciones generales que tienen
mucha relación con los índices de escolaridad y con los resultados que obtienen
los alumnos. Este reconocimiento de la influencia del sistema educativo no
puede conducir a olvidar la responsabilidad específica que las escuelas y los
profesores individuales tienen para reducir las desigualdades. Hay escuelas que
han creado un clima ampliamente aceptado de estudio y de participación, en las
que existen expectativas positivas en relación con los objetivos educativos que
se han establecido y en las que se reflexiona sobre las opciones educativas,
los sistemas de evaluación y los métodos pedagógicos más adecuados para conseguir
involucrar y motivar a los alumnos en sus aprendizajes. En muchas de ellas se
busca la implicación de los padres y se desarrollan iniciativas continuadas
para elevar su nivel de formación y su compromiso con la educación de los
hijos. Son escuelas dispuestas a combatir con decisión el abandono escolar
prematuro. Otras, por el contrario, no han sido capaces de desarrollar un
proyecto coherente y sus profesores están poco motivados para presentar
experiencias de aprendizaje interesantes y tienen poca ilusión para generar la
participación de los padres y de los alumnos, lo que les lleva a aceptar con
cierto fatalismo los esperados porcentajes de abandono escolar.
El acceso a Internet se ha convertido ya en una
poderosa causa de desigualdad. Aquellas personas con mayores recursos y que
pueden acceder con facilidad a Internet tienen más posibilidad de recibir
información, de ampliar su cultura y de estar mejor preparados para adaptarse a
la nueva sociedad del conocimiento. Por el contrario, las personas con menores
recursos e inferior formación tendrán muchas más dificultades para acceder a
las redes informáticas y se verán desplazadas y marginadas en la sociedad
mundial. Una nueva barrera se alza entre los que más y los que menos tienen y
que aleja a los unos de los otros.
Falta de inversión en estructura e
infraestructura también influye en esta problemática. Peligro
de accidentes por derrumbes, caídas de techos, cortocircuitos. Escuelas con
graves deficiencias edilicias. Carencia de elementos didácticos en gabinetes de
química, biología, física, astronomía, de libros, revistas, discos compactos,
computadoras, libros de temas, libros de actas, papelería escolar, etc.
Conclusión:
Luego de hacer comprendido la importancia de la educación en
nuestras vidas, aportando no solo conocimientos sino también valores se puede
llegar a la conclusión que la educación es un factor muy importante para que
una sociedad actúe correctamente y se pueda conseguir el bien común. Las desigualdades
en la misma afectan directamente la calidad educativa de las personas, ya sea
por problemas económicos, de infraestructura o personales. En nuestro país la
diferencia se hace notar según la clase sociales a la que pertenezcan. Personas
que viven en condiciones precarias se les dificulta el hecho de tener una
educación digna como otro con una mejor economía por lo cual hay chicos que
comienzan a trabajar desde muy pequeños para poder conseguir dinero para sus
familias. ¿Es realmente necesaria esta situación en la cual no se respetan los
derechos del niño? ¿Cuánto nos falta como sociedad para poder reconocer los
propios errores e intentar arreglarlos? La clave está en invertir más en las
escuelas y así que mas personas puedan fomentar el importante valor de la
educación, el beneficio que este le aporta a cada persona, fomentando así con
el esfuerzo de todos el respeto, la libertad, la solidaridad y la paz para
poder vivir en una sociedad menos individualista, menos violenta, más justa y
respetuosa. Cada uno puede mejorar esta situación para llegar al bien común desde
su lugar puede y así comenzar con este gran cambio.
“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en
el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.”
Madre Teresa de Calcuta
Bibliografía
http://www.vatican.va/
Centesimus Annus
http://www.clerus.org/
Doctrina social de la iglesia
http://www.parroquialasnieves.cl/
Bien común y doctrina social de la iglesia
http://es.slideshare.net/
El bien común
http://miryrobprieto.blogspot.com.ar/
“JESÚS NOS GUÍA”
El bien común, dignidad humana
http://www.planeducativonacional.unam.mx/
Importancia de la educación
http://www.unicef.es/
Importancia de la educación universal
http://www.fmmeducacion.com.ar/
Problemáticas de la educación en Argentina
http://www.rieoei.org/
Desigualdad educativa
El bien común: Subsidios justos
|
Autores: Mariani Natali y Molinari Bianca
|
Profesor: Roberto Prieto
Materia: Doctrina Social de la Iglesia
Instituto:
Instituto San Rafael
Curso: 5to Año B
Año: 2014
Índice
Introducción………………………………………………………………………………………………………. 3
Economía argentina:
subsidios para todos.………………………………………………………..... 4
1- Introducción al
subsidio…………………………………………………………………....
4
2- ¿Qué son?............................................................................................................................. 4
3- Estímulos en la
productividad…………………………………………………………...
4
4- Tipos de subsidios………………………………………………………………………….... 5
5- ¿De dónde surgen?.......................................................................................................... 5
Trabajadores y
subsidios.…………………………………………………………………………………..
6
Planes para todos
……………………………………………………………………………………………
6
Injusticia:
subsidios por trabajo………………………………………………………………………… 7
Desempleados y
subsidios………………………………………………………………………………
8
1- El desempleo voluntario…………………………………………………………………..
8
Conclusión……………………………………………………………………………………………………… 9
Bibliografía.………………………………………………………………………………………………………. 10
Introducción
Con esta monografía
queremos llegar al punto de concientizar a las personas sobre lo que esta
pasando en la Argentina, teniendo como objetivo el de lograr que se apliquen
nuevas reformas para evitar un nivel de desempleo voluntario todavía mayor al
que ya hay en la actualidad, principalmente en el ámbito económico.
Nuestro tema
principal son los subsidios, estos están mal repartidos entre el pueblo
argentino, la forma en la que se distribuyen, lo que contiene cada uno, los
motivos por los cuales estos son entregados son claramente cuestionables al
momento de ponerse en los zapatos del trabajador, aquel que mira todo desde el
punto del esfuerzo diario para poder vivir en el día a día. Queremos demostrar
la injusticia que significa el hecho de mantener a gente que solo vive de estos
subsidios que no muestran ni una sola intención de avanzar o iniciar en el
mundo laboral en cualquier rubro y con cualquier edad, como el trabajador se ve
en una enorme desventaja y en una
decepción enorme por lo poco justas que son las maneras de entregarlos, las
condiciones que se aplican para que las personas los obtengan. Además, también
buscamos ponernos en la posición de aquellas personas carentes de recursos o de
entradas de dinero estables, ajenas a los motivos por los cuales el dinero sea necesario, buscando llegar por medio de
las dos partes a una idea que nos lleve al bien común para ambos.
Economía argentina: Subsidios para todos.
1- Introducción al subsidio.
El Estado, con la
necesidad de influir en la economía del país para un mejor desarrollo tanto del
territorio como de sus ciudadanos mismos, busca o aprovecha distintas
herramientas a su alcance para lograr un mayor beneficio social, ya sea a
través de políticas monetarias, físcales, sociales. Por eso es que comenzó,
desde hace unos cuantos años ya, el tema del subsidio, un proyecto repleto de
controversias, de dudas, acarreando típicos problemas sobre su forma de ser
cobrados, de corrupción al momento de
ser manejado por ciertos políticos, etc. Pero para comprender lo que se quiere
plantear en esta monografía, vamos a profundizar en ciertos conocimientos
básicos sobre este proyecto argentino.
¿Qué son?
Conocidos como
subvenciones, son un tipo de transferencia que constituyen beneficios
selectivos otorgados sin contraprestación por los entes jurisdiccionales
(Nación, provincias y municipios) a determinados destinatarios del sector
privado de la economía. También se los puede comprender como una prestación
pública asistencial de carácter económico y de duración determinada para
quienes no hayan cotizado (ayuda familiar, pensión no contributiva) o una contribución
impuesta al comercio y a la industria.
Estímulos en la productividad.
Si nos referimos a
estos proyectos como un estímulo para los ciudadanos, entonces se le puede
definir como la diferencia entre el precio real de un producto o servicio y el
que realmente se le cobra al consumidor, son lo contrario a los impuestos, un
descuento otorgado por el Estado que, claramente, desea estimular el consumo o
la producción de dicho servicio al que se han aplicado, buscando conseguir
metas sociales o hasta para favorecer a ciertas personas, zonas del país o actividades. Véanse como ejemplo las
personas desempleadas. Antes que nada, cabe aclarar que estos no se aplican
solo a servicios o bienes públicos, también son otorgados a empresas privadas,
teniendo como fin el evitar un posible aumento de la tarifa de aquello que
dicha empresa ofrece, siendo su objetivo cuidar la economía regional, aún más
en los momentos de inflación que el país se ve tan debilitado.
Ahora, ¿por qué los
vemos como un estímulo? Sencillo. Cuando un subsidio reduce el costo de algo,
ya sea un bien o servicio, para las personas, estas enseguida se plantean la
idea de que, al ser menos costoso, pueden explotar más dicho
"descuento" abusando de aquello a lo que se le ha aplicado, todo
forma un círculo continuo:
Disminuyen los
costos. ---> Aumenta el consumo. ---> Aumenta la productividad.
Tipos de subsidios.
Hablando desde el
punto de vista económico, hay dos grandes grupos referidos a los subsidios:
aquellos para la oferta (bienes o servicios que los productores están
dispuestos a vender a los distintos precios del mercado), y los que son para la
demanda ( cantidad y calidad de bienes y servicios que pueden ser adquiridos en
los diferentes precios del mercado por uno o más consumidores).
Profundizando un
poco más, podemos ver distintos tipos dentro de los dos ya vistos:
Subsidios directos:
El Gobierno paga directamente una parte del servicio a algunos consumidores. En
el mejor de los casos este subsidio debe aparecer dentro de la factura como una
rebaja al precio normal, señalando quien lo paga y cual es la base del cálculo.
Subsidios cruzados
(entre diferentes usuarios): En este caso la Empresa calcula su tarifa general
(que cubre los costos totales) pero no cobra el mismo monto a todos los
clientes. Algunos pagan más que el costo real, para permitir que otros paguen
menos. No hay necesidad de que el Gobierno ponga nada del costo de este
subsidio. Ya que el ingreso total de la empresa se mantiene igual. El sector en
su totalidad no está siendo subsidiado; sino, algunos usuarios (quienes, se
supone, son los menos necesitados) están subsidiando el consumo de otros
usuarios (los supuestamente más necesitados).
Subsidios a la
producción: Son pagos corrientes, sin contrapartida, que el Gobierno Federal
hace a las empresas en función de su participación en la producción; empleado
como medio al gobierno, para hacer más accesibles los precios de mercado de
algunos bienes o servicios.
2- ¿De dónde surgen?
Los primeros
subsidios argentinos se ven durante la presidencia de Perón, siendo que el
Estado aportó dichos abonos de dinero para crear fábricas de equipamientos
militares, al igual que se le fueron entregados a molinos harineros, refinerías
de aceites, fábricas y plantas de quebracho que eran sectores envejecidos y
tradicionales, pero a medida que el tiempo fue pasando comenzaron a surgir
problemas; como eran subsidiados por el Estado, las empresas que se creaban
eran de un porte débil, aún más al enfrentarse a empresas extranjeras con el
fin de abastecer el mercado interno argentino.
Los subsidios no se
vieron de nuevo hasta la década de los 90's, época donde Carlos Menem se vio
obligado a aplicarlos para cubrir el desempleo del país a causa de la enorme
deuda externa aportada por Raúl Alfonsín durante sus tiempos, todo bajo el
nombre de "planes Trabajar" (consistía en un subsidio a un jefe de
hogar desocupado contraprestación de un trabajo determinado).
Continuando con la
línea de tiempo, estos dieron su regreso durante la presidencia de Néstor
Kirchner, como parte de un plan para aumentar en forma indirecta el salario
real del país, pero de ahí en adelante se mostraron continuos conflictos que no
se detuvieron incluso cuando su esposa, Cristina Fernández de Kirchner, asume
como presidenta manteniendo estos planes que fueron fuertemente criticados,
siendo que sufrieron desde aumentos hasta quitas de los mismos, enfureciendo al
pueblo argentino y ciertamente a algunas partes más que a otras, ya se
explicará el porqué de esto.
Trabajadores y subsidios.
Entrando finalmente
en la relación del pueblo con estas medidas o planes económicos, nos toca
analizar primeramente a los trabajadores. ¿Qué son los trabajadores? Son
personas que prestan sus servicios
retribuidos subordinados a otra persona, a una empresa o institución, pero lo
que nos importa no es una vaga definición que se aplica a la mayoría del pueblo
argentino, sino a cómo influyen los planes en su vida cotidiana y su punto de
vista con respecto a ellos.
1- Planes para todo.
Desde que los
Kirchner ingresaron al poder -primero Néstor y luego Cristina- los planes son
algo ya común, algo a lo que las personas se acostumbraron con el correr de los
años, esto quiere decir que están siendo aplicados desde hace un tiempo, pero
aún así parte de la población parece disconforme.
Decididos a buscar
opiniones de la gente y saber lo que el pueblo dice, nos tomamos el tiempo de
preguntarle a un trabajador de tiempo completo como lo es Rúben Mariani qué
opina sobre todo este tema de los descuentos para servicios y bienes del país.
"Hay planes para todo", fue lo que
dijo el trabajador de 55 años que trabaja en la
Fábrica Textil C.L.A.D. "Tenés planes para el transporte, para la
luz, el gas, la comida, no me parece que estén mal, ayudan un montón, pero
ayudarían más si los precios no fueran tan altos y los sueldos tan bajos, al
final es lo mismo que nada". Y concordamos perfectamente con él, es una
clara verdad que los planes están en todos lados:
·
Argentina Trabaja - Plan Ingreso Social con Trabajo
·
Asignación por hijo
·
Plan Alimentario Nacional
·
Plan Familias
·
Emprendimientos Productivos u Manos a la obra
·
Beneficios del Plan Seguro de Capacitación y Empleo
·
Plan Jefes y Jefas del Hogar
·
Plan para Discapacitados que arman emprendimientos
·
Plan Conectar.com
·
Plan Barrios Bonaerenses: Plan Envión
·
Plan Tercera Edad
·
Asistencia Alimentaria Especial: Fortalecimiento de
Programas Sociales
·
Plan AySA Agua + Trabajo: Proyecto Adolescentes
·
Plan Más Vida: Banca Social
·
Huertas Bonaerenses: Servicio Alimentario Familiar
·
Unidad de Desarrollo Infantil: Servicio Alimentario
Escolar
Otros planes más
conocidos son: SUBE (transporte), Precios Cuidados, y los correspondientes a
los servicios como el gas y la luz, que últimamente tuvieron mucha
controversia.
2- Injusticia: subsidios por trabajo.
¿A qué queremos
referirnos con este subtítulo? A medida que la conversación con el trabajador
Ruben Mariani avanzaba, llegamos al punto que tanto estábamos buscando:
"Hay algo que me parece injusto, y es que le den subsidios a gente que no
trabaja, nos sacan plata a nosotros para dársela a las personas que tienen un
montón de hijos para cobrar las asignaciones, yo trabajo para mi y para mi
familia, no para mantener a un montón de vagos."
Finalmente entramos
en el tema que tanto queríamos tocar con este trabajo: la injusta distribución
del dinero con respecto a los subsidios.
Esta claro que estos
son para todas las clases económicas del país, desde los menos adinerados,
hasta los que tienen propiedades por todos lados, pero hay algo que causa
descontento en la población, y es que cada vez hay menos gente que trabaja y
más que depende de los planes, cuyo dinero surge del bolsillo de las personas
que trabajan incontables horas a la semana para poder llevar la comida a su
casa. Podemos constatar de que este trabajador al que entrevistamos no es
el único con esta opinión, quejas tras
quejas llegan a nosotros día a día, se puede escuchar en las calles, de las
bocas de la gente que toma un café con sus amigos, en las oficinas de trabajo,
en las casas mismas, nadie esta contento con la idea de mantener a personas que
sencillamente viven de procrear a chicos que después quedan en una total
situación de pobreza al ser el dinero mal aprovechado.
En un principio la
idea de deshacerse de los planes fue bastante considerada, pero pensando con la
mente fría se llegó a la conclusión de que si en la actualidad cuesta mantenerse
en una situación estable con subsidios, sin ellos muchos terminarían en una
desagradable situación. Otros pensaban que tendrían que sacarse para las
personas que viven sin hacer nada, más que nada aquellas que viven en las
villas y no hacen más que ocupar espacios fácilmente aprovechables para otras
cosas o ciertamente inhabitables, como lo son los costados de las vías de los
trenes donde tranquilamente puede verse un sinfín de casas precarias que, a
pesar de vivir en la indigencia, muchas poseen hasta antenas de cable Direct
TV, algo que provoca aún mayor
descontento en la parte trabajadora.
Por eso nosotras
también nos pusimos a pensar sobre qué podríamos hacer para calmar esta ira que
surge en la gente de trabajo, llegando a una idea: subsidios por trabajo.
Posteriormente de
mostrar la idea a distintas personas, nos vimos apoyadas con la idea de que los
subsidios sean entregados a personas por un cierto tiempo en el cual deben
conseguir trabajo -y si no tienen estudios completos y son necesarios anotarse
en alguna institución para terminarlos- para volverse merecedoras de esto. ¿Qué
sucede si no se capta ningún ánimo de cumplir con estos requisitos? Pues los
subsidios son sacados, o reducidos, para estimular a la persona a que se
esfuerce por conseguir un trabajo que pueda darle un mayor ingreso y
beneficios.
Desempleados y subsidios.
Ya vimos el punto de
vista de los trabajadores, lo que ellos opinan, sus pros y sus contras con
respecto a los planes. Pero, ¿qué queda para aquellas personas desempleadas?
Todos sabemos que hay distintos tipos de gente desempleada: la que se esfuerza
por conseguir trabajo y volver al mercado laboral y la que no parece interesada
en salir de su actual situación.
Veamos cómo se
relacionan estas personas con respecto a los subsidios.
1- El desempleo voluntario.
Como sabemos, en la
Argentina hay una gran parte de la población que se encuentra en situación de
desempleo y, al no tener un ingreso, los planes ayudan bastante para mantener
su situación hasta que puedan conseguir un nuevo lugar de trabajo con el cual
recuperar su posición y poder acomodarse mejor, pero claro, en todos lados
donde hay gente que se empeña, hay otra que prefiere hacer lo menos posible.
Enfoquémonos en los
últimos nombrados, personas que podemos decir que son alérgicas al trabajo, a
la idea de levantarse temprano, mantener una rutina diaria, dormirse temprano,
alejarse de la vida de la noche. Es claro que todo esto parece espantarlos, y
que prefieren dedicarse al robo antes que a trabajar sin importar si lo hacen a
costa de vidas ajenas, pero en los últimos años estas personas se ven bastante
acomodadas en la sociedad, los subsidios les han de venir perfectamente.
Retomando la idea
del estímulo que pueden ser los planes, parece que el objetivo se ve totalmente
desgastado y desviado, la idea de cobrar plata por el simple hecho de tener
hijos no parece incitarlos a trabajar, a producir o consumir, sino a hundirse
en una vagancia tal que sólo parece irse al momento de procrear un nuevo hijo
que significa un ingreso más en la casa. De aquí es de donde sacamos el término
"desempleo voluntario". Las personas se mantienen en una situación de
desempleo sin la mínima intención de revertirlo al verse completamente
satisfechos con todo lo que el Estado les da, su falta de trabajo no es por
falta de estudios, porque no hay puestos o porque cada vez se es más exigente
al momento de elegir personal, ellos mismos se meten en aquella categoría,
porque claro, ¿para qué trabajar si se les otorga un dinero por cada hijo que
tengan, aparte de una canasta básica de alimentos y hasta un plan para una
vivienda? Es por esto que los trabajadores se ven en semejante descontento, la
injusticia está en todos lados con respecto a este tema, y no pareciera que las
personas encargadas de manejar todo lo referido a esto están buscando una
solución.
Conclusión.
Después de investigar, debatir y consultar con
otras personas, llegamos a la conclusión de que los subsidios son algo que se
están manejando mal desde el momento en el que se pusieron en práctica, se
distribuyen de una manera tan poco equitativa y justa que causa descontento en
el pueblo trabajador, y queremos hacer denotar eso.
La idea de "subsidio por trabajo" nos
pareció lo más justo a nivel de ambos grupos, tanto de los trabajadores como
los desempleados, el hecho de darles una oportunidad para que aprovechen su
tiempo nos parece más que justo, siendo claro que si pasan el tiempo
preestablecido que puede llegar a ser como máximo de seis (6) meses, todos los
planes que les benefician sean quitados hasta que demuestren que están en el
mercado laboral nuevamente.
Pero también,
mientras pensábamos, nos dimos cuenta de una cosa: si se les arrebata los
subsidios aunque sea con una advertencia previa, lo más probable sería que el
nivel de delincuencia aumentará en el país, es decir, hay gente que simplemente
está decidida a no trabajar, y a nadie le gusta la idea de esforzarse todo un
mes para que se le sea arrebatado el premio por su esfuerzo a costa de la vida
misma. Por eso pensamos que esta idea también estimula un proyecto donde se
aumente la seguridad en el país, la inseguridad es algo a lo que
lamentablemente ya nos hemos acostumbrado a tener, con quien vivimos día a día,
un aumento en el número de policías y encargados de cuidar de los demás vendría realmente bien junto con nuestra
idea.
Estamos planteando
algo que nos parece lo más acertado con respecto al Bien Común, porque estamos
buscando un equilibrio entre todas las partes que componen el Estado, un
beneficio para los dos grupos que fueron el punto de crítica y observación en
esta monografía.
Bibliografía
·
Prieto Roberto, "Jesús Nos Guía: El Bien
Común".
·
AA.VV. http://www.taringa.net/posts/economia-negocios/8621794/Planes-Sociales-Nacionales-en-Argentina-costos.html.
·
Autor desconocido, http://definicion.de/subsidio/.
·
La Nación,
http://www.lanacion.com.ar/307428-mitos-y-verdades-de-los-planes-trabajar
(24/05/01)
·
Secretaría de Transporte,
http://www.transporte.gov.ar/content/subsidios/
·
Gerencie,
http://www.gerencie.com/auxilio-de-transporte.html (07/01/14)
·
Juan Manuel Iturria, La voz,
http://www.lavoz.com.ar/columna/subsidios-argentina (24/07/11)
EL AGUA
Autor: Matías Montero, Wei Lu
Materia: Doctrina Social de la Iglesia
Profesor: Lic. Roberto Joaquín
Prieto
Colegio: Instituto San Rafael
Ciudad de Buenos
Aires, 13 de noviembre de 2014
Introducción
En esta monografía, los autores se proponen analizar el
rol que cumple el agua potable, un bien común, desde la perspectiva social.
Se estudiará y tratará de explicar las razones por las
cuales las personas no cuidan y contaminan al bien más preciado del que
disponen los seres humanos, el agua.
Tanto particulares como grandes industrias, no muestran
un interés en el cuidado del agua potable, se suele hacer un uso excesivo e
indebido, que va desde el derroche de la misma hasta la utilización de este
medio como lugar para arrojar desechos químicos y metales pesados por parte de
las industrias.
Es muy importante concientizar, ya que a través de ello,
se pueden obtener grandes mejorías. Desde esta monografía, se hará un análisis
de lo escrito anteriormente y se propondrán consejos y medios para solucionar
este problema de índole mundial.
Índice
El agua y su importancia
social. Página 4
Cómo cuidar el agua
y otros datos. Página 5
Contaminantes del
agua.
Página 7
Conclusión. Página 10
Bibliografía. Página 11
El agua y su importancia social
El agua es una fuente de vida insustituible y fundamental para el desarrollo
de la sociedad. Además de ser esencial, el agua es un recurso agotable y cada vez
más escaso a escala mundial.
Este problema que se nos presenta en la
actualidad es un tema que cada día ocupa más la atención de científicos, técnicos,
políticos y en general, de muchos de los habitantes del planeta.
La escasez de este vital líquido obliga a reiterar nuevamente una llamada a la moderación de consumo por parte de la población a nivel mundial, ya que sin su colaboración los esfuerzos técnicos que llevan a cabo algunas organizaciones resultarían insuficientes.
El agua es el componente más abundante del planeta Tierra y se puede encontrar en diferentes estados: líquido, gaseoso o sólido. El 70% de la superficie está cubierta con agua pero en su mayoría por océanos y menos del 1% es agua disponible para consumo humano. Por eso es tan importante evitar la contaminación del agua. En Argentina, la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación estimaba a 2010 que el 82.6% de los hogares tenía acceso a agua segura de red pública. Otros estudios recientes sobre el panorama del agua en Argentina estiman que el 89% de la población tiene acceso a agua potable y que un 11% consume agua de pozos contaminados o de fuentes sin tratamiento o habilitación legal. Asimismo, se calcula que aproximadamente el 45% de la población tiene acceso a servicios de saneamiento. El agua contaminada es un factor de riesgo porque a través de ella se pueden transmitir enfermedades como hepatitis, cólera, malaria, dengue y diarreas, por ejemplo. El cuidado del agua es una responsabilidad compartida socialmente y desde cada hogar se puede contribuir con simples prácticas de consumo eficiente para que las futuras generaciones puedan contar con este recurso indispensable para la vida.
La escasez de este vital líquido obliga a reiterar nuevamente una llamada a la moderación de consumo por parte de la población a nivel mundial, ya que sin su colaboración los esfuerzos técnicos que llevan a cabo algunas organizaciones resultarían insuficientes.
El agua es el componente más abundante del planeta Tierra y se puede encontrar en diferentes estados: líquido, gaseoso o sólido. El 70% de la superficie está cubierta con agua pero en su mayoría por océanos y menos del 1% es agua disponible para consumo humano. Por eso es tan importante evitar la contaminación del agua. En Argentina, la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación estimaba a 2010 que el 82.6% de los hogares tenía acceso a agua segura de red pública. Otros estudios recientes sobre el panorama del agua en Argentina estiman que el 89% de la población tiene acceso a agua potable y que un 11% consume agua de pozos contaminados o de fuentes sin tratamiento o habilitación legal. Asimismo, se calcula que aproximadamente el 45% de la población tiene acceso a servicios de saneamiento. El agua contaminada es un factor de riesgo porque a través de ella se pueden transmitir enfermedades como hepatitis, cólera, malaria, dengue y diarreas, por ejemplo. El cuidado del agua es una responsabilidad compartida socialmente y desde cada hogar se puede contribuir con simples prácticas de consumo eficiente para que las futuras generaciones puedan contar con este recurso indispensable para la vida.
Por ello, si se logra disminuir el consumo
de agua potable, se contribuirá a preservar el medio ambiente y a mantener la calidad
del servicio. Al mismo tiempo, podremos favorecer nuestra condición de vida y construir
un importante vínculo solidario.
Por estas razones, es imprescindible
se haga un uso apropiado del recurso.
Cómo cuidar el agua y otros datos.
Evitar el derroche de agua potable
En verano y los días de calor aumenta la
demanda de agua potable y, por tanto, la necesidad de evitar su derroche. En esta
época, además de ser utilizada para ingesta, preparación de alimentos, higiene y
quehaceres domiciliarios, comienza a ser usada con mayor frecuencia y en actividades
recreativas, como el llenado de natatorios y piletas de lona.
Cabe destacar que al tratarse de un recurso
limitado, su abuso por parte de un usuario
o un sector tiene consecuencias para el resto de los consumidores, como
menor presión o falta de agua.
Algunos datos
de consumo:
El consumo de agua necesario por persona para vivir
se estima en 80 litros diarios. Sin embargo en nuestro ámbito de concesión se consumen,
en promedio, 300 litros diarios por persona.
- Una canilla abierta verte entre 6 y 7 litros de agua por minuto.
- Las piletas de material tienen entre 50 mil y 70 mil litros de capacidad de agua.
- Las piletas de lona contienen entre 5 mil y 10 mil litros de agua.
- Una canilla que gotea desperdicia 12 mil litros de agua anuales.
- Un tanque de inodoro que pierde agua dilapida entre 34 mil y 80 mil litros por año.
Consejos para
el uso racional y solidario del agua potable:
·
Hacer un uso solidario del recurso: dado que
el agua se distribuye a través de un sistema de cañerías interconectadas, el abuso
de este recurso por parte de un sector perjudica necesariamente a toda la red
·
Cuidar las reservas: Se recomienda
mantener reservas de agua, tanto en la heladera para consumo y cocción de alimentos,
como disponible en el tanque.
·
Evitar o restringir actividades como: riego de
calles de tierra, pavimento, veredas y jardines, principalmente durante el día.
Utilizar baldes en lugar de mangueras para regar o realizar la limpieza hogareña,
ya que de esta manera no se desperdicia el recurso.
·
Cerrar la llave mientras
se enjabona el cuerpo.
·
Solamente utilizar
el agua estrictamente necesaria.
·
Cerrar la canilla durante
el lavado de dientes y afeitado.
·
Instalar regadera de
mano, ya que se ahorra de 10 a 19 litros por baño.
·
No usar el inodoro
como basurero.
·
Cuando se utiliza la
lavadora colocar el máximo de ropa permitido en cada carga ó bien ajustar el nivel
de agua al tamaño de carga de ropa que se va a lavar.
·
Lavar el auto utilizando
un balde. Jamás con la manguera.
·
La banqueta y patio
deben limpiarse con escoba evitando desperdicios, o bien utilizar agua reciclada.
·
Lavar los platos al
terminar de comer para que no se les pegue la comida, y recordar cerrar la llave
mientras se enjabonan.
·
Regar el jardín de
7 de la noche a 7 de la mañana cuando el sol está oculto, para evitar evaporaciones,
así las plantas aprovecharán más la humedad.
·
Tomar baños
cortos.
Piletas de
lona
• Tomar medidas para reducir al
máximo la periodicidad con que se renueva el caudal.
• Cubrir la pileta con una media sombra cuando no se usa para impedir el ingreso de hojas, polvo y cualquier otra materia orgánica.
• Limpiar la superficie con una rejilla mosquitera, todos los días.
• Diluir una taza de lavandina por cada mil litros de agua en una regadera y verterla por toda la superficie de la pileta los días de uso intensivo; hacerlo por la noche, ya que en el día las altas temperaturas bajan la concentración de cloro libre al hipoclorito de sodio (lavandina).
• El vaciado como el llenado de piletas debe realizarse en horarios nocturnos.
Contaminantes del
agua
Hay
un gran número de contaminantes del agua que se pueden clasificar de muy
diferentes maneras. Una posibilidad bastante usada es agruparlos en los
siguientes ocho grupos:
1. Microorganismos patógenos. Son los diferentes tipos de bacterias, virus, protozoos y otros
organismos que transmiten enfermedades como el cólera, tifus, gastroenteritis
diversas, hepatitis, etc. En los países en vías de desarrollo las enfermedades
producidas por estos patógenos son uno de los motivos más importantes de muerte
prematura, sobre todo de niños.
Normalmente
estos microbios llegan al agua en las heces y otros restos orgánicos que
producen las personas infectadas. Por esto, un buen índice para medir la
salubridad de las aguas, en lo que se refiere a estos microorganismos, es el
número de bacterias coliformes presentes en el agua. La OMS (Organización Mundial de la
Salud) recomienda que en el agua para beber haya 0 colonias de coliformes por 100
ml de agua.
2. Desechos orgánicos. Son el conjunto
de residuos orgánicos producidos por los seres humanos, ganado, etc. Incluyen
heces y otros materiales que pueden ser descompuestos por bacterias aeróbicas,
es decir en procesos con consumo de oxígeno. Cuando este tipo de desechos se
encuentran en exceso, la proliferación de bacterias agota el oxígeno, y ya no
pueden vivir en estas aguas peces y otros seres vivos que necesitan oxígeno.
Buenos índices para medir la contaminación por desechos orgánicos son la
cantidad de oxígeno disuelto, OD, en agua, o la DBO (Demanda Biológica de Oxígeno).
3. Sustancias
químicas inorgánicas. En este grupo están incluidos ácidos, sales y metales
tóxicos como el mercurio y el
plomo. Si están en cantidades altas pueden causar graves daños a los seres vivos,
disminuir los rendimientos agrícolas y corroer los equipos que se usan para
trabajar con el agua.
4. Nutrientes vegetales inorgánicos.
Nitratos y fosfatos son sustancias solubles en agua que las
plantas necesitan para su desarrollo, pero si se encuentran en cantidad
excesiva inducen el crecimiento desmesurado de algas y otros organismos
provocando la eutrofización de las aguas. Cuando estas algas y otros
vegetales mueren, al ser descompuestos por los microorganismos, se agota el
oxígeno y se hace imposible la vida de otros seres vivos. El resultado es un
agua maloliente e inutilizable.
5. Compuestos
orgánicos. Muchas moléculas orgánicas como petróleo, gasolina, plásticos, plaguicidas, disolventes, detergentes, etc. acaban en el agua
y permanecen, en algunos casos, largos períodos de tiempo, porque, al ser
productos fabricados por el hombre, tienen estructuras moleculares complejas difíciles de degradar por los
microorganismos.
6. Sedimentos
y materiales suspendidos. Muchas partículas arrancadas del suelo y arrastradas a las aguas, junto con otros
materiales que hay en suspensión en las aguas, son, en términos de masa total,
la mayor fuente de contaminación del agua. La turbidez que provocan en el agua
dificulta la vida de algunos organismos, y los sedimentos que se van acumulando
destruyen sitios de alimentación o desove de los peces, rellenan lagos o
pantanos y obstruyen canales, rías y puertos.
7. Sustancias
radiactivas. Isótopos radiactivos solubles pueden estar
presentes en el agua y, a veces, se pueden ir acumulando a los largo de las
cadenas tróficas, alcanzando concentraciones considerablemente más altas en
algunos tejidos vivos que las que tenían en el agua.
8.
Contaminación térmica.
El agua caliente liberada por centrales de energía o procesos industriales
eleva, en ocasiones, la temperatura de ríos o embalses con lo que disminuye su
capacidad de contener oxígeno y afecta a la vida de los organismos.
Idea general
La contaminación de las aguas
puede proceder de fuentes naturales o de actividades humanas. En la actualidad
la más importante, sin duda, es la provocada por el hombre. El desarrollo y la
industrialización suponen un mayor uso de agua, una gran generación de residuos
muchos de los cuales van a parar al agua y el uso de medios de transporte
fluviales y marítimos que, en muchas ocasiones, son causa de contaminación de
las aguas.
Algunas fuentes de contaminación
del agua son naturales. Por ejemplo, el mercurio que se encuentra naturalmente
en la corteza de la Tierra y en los océanos contamina la biosfera mucho más que
el procedente de la actividad humana. Algo similar pasa con los hidrocarburos y
con muchos otros productos.
Normalmente las fuentes de
contaminación natural son muy dispersas y no provocan concentraciones altas de
polución, excepto en algunos lugares muy concretos. La contaminación de origen
humano, en cambio, se concentra en zonas concretas y, para la mayor parte de
los contaminantes, es mucho más peligrosa que la natural.
Hay cuatro focos principales de
contaminación antropogénica.
1. Industria.
Según el tipo de industria se producen distintos tipos de residuos. Normalmente
en los países desarrollados muchas industrias poseen eficaces sistemas de
depuración de las aguas, sobre todo las que producen contaminantes más
peligrosos, como metales tóxicos. En algunos países en vías de desarrollo la
contaminación del agua por residuos industriales es muy importante.
2. Vertidos urbanos. La actividad
doméstica produce principalmente residuos orgánicos, pero el alcantarillado
arrastra además todo tipo de sustancias: emisiones de los automóviles
(hidrocarburos, plomo, otros metales, etc.), sales, ácidos, etc.
3. Navegación. Produce diferentes tipos de
contaminación, especialmente con hidrocarburos. Los vertidos
de petróleo, accidentales o no, provocan importantes daños
ecológicos.
Según el estudio realizado por el
Consejo Nacional de Investigación de los EEUU, en 1985 se vertieron al mar unas
3.200.000 Toneladas de hidrocarburos. A lo largo de la década de los ochenta se
tomaron diversas medidas para disminuir la contaminación de los mares y la
Academia de las Ciencias de EEUU estimaba que se habían reducido en un 60% los
vertidos durante estos años. Se puede calcular que en 1989 se vertieron al
océano algo más de 2.000.000 de toneladas. De esta cifra el mayor porcentaje
corresponde a las aguas residuales urbanas y a las descargas industriales (en
total más del 35%). Otro tercio correspondería a vertidos procedentes de buques
(más por operaciones de limpieza y similares, aunque su valor va disminuyendo
en los últimos años, que por accidentes) y el resto a filtraciones naturales e
hidrocarburos que llegan a través de la atmósfera.
Convenios como el Marpol
(Disminución de la polución marina procedente de tierra) de 1974 y actualizado
en 1986 y otros, han impulsado una serie de medidas para frenar este tipo de
contaminación.
4. Agricultura
y ganadería. Los trabajos agrícolas producen vertidos de pesticidas,
fertilizantes y restos orgánicos de animales y plantas que contaminan de una
forma difusa pero muy notable las aguas.
Conclusión
Luego de este análisis, podemos decir que el uso excesivo
e indebido del agua se debe, principalmente, a la falta de información y
educación en el asunto.
Si la gente estuviese enterada de la importancia del agua
potable en la vida cotidiana, esta monografía no hubiese sido redactada.
La falta de educación, junto al desinterés de cuidar el
medioambiente son los factores principales y de mayor impacto en esta
problemática.
La concientización sobre este tema es una solución eficaz
y suficiente, el cuidado y buen uso de este recurso no renovable depende de
cada uno, y es necesario ser solidarios con el resto de la gente.
Bibliografía
Aguas Bonaerenses,
Gobierno de México,
Agua y Saneamientos
Argentinos S.A,
Aguas Cordobesas,
Ala,
San Luis Agua,
Aula 21,
Food and Agriculture Organization of the United
Nations,
Diario La Nación,